AFP
Las autoridades costarricenses decidieron mantener ayer la alerta amarilla a raíz de la emanación de ceniza y gases del volcán Turrialba, aunque descartan las emisiones de magma o lava de este coloso de 3,326 metros, situado a 40 kilómetros al este de San José.
Los científicos que accedieron este jueves hasta el cráter del volcán “descartan un ascenso del magma o lava, (o una erupción magmática)”, señaló la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) en un comunicado.
Esto debido a que “no existen sismos importantes sentidos por la población, la temperatura no ha variado de manera importante y las características de la ceniza indican que no es material nuevo”.
“A partir de la tarde de ayer (miércoles) parece que no hay salida de cenizas”, aunque continúa la actividad sísmica que “no es perceptible para la población”, dijo también el director del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de la Universidad Nacional (Ovsicori), Juan Segura.
Según Segura, el problema con este volcán es la falta de experiencia. “Tenemos 30 años de monitorearlo” y sus “características son totalmente diferentes” al resto de los volcanes del país, de los que hay cinco activos, incluido el Turrialba, que erupcionó por última vez en 1864.
No obstante, los científicos comprobaron que la emanación de ceniza “se mantiene con erupciones de hasta 100 metros de altura”.
El sistema de alerta tiene cuatro niveles, rojo, naranja, amarillo y verde.
NUEVOS CRÁTERES
Los científicos también descubrieron dos nuevos cráteres que se abrieron en una pared por la que salieron las emisiones de ceniza, según declaró Mauricio Mora, coordinador de la Red Sismológica Nacional (RSN) de la Universidad de Costa Rica, a la prensa local.
Según Javier Pacheco, de la Universidad Nacional, el comportamiento del volcán es similar a las condiciones que mantenía en los dos últimos años, aunque persiste la “vigilancia permanente para corroborar esa afirmación”.
Ante esta situación, la CNE decidió mantener el estado de alerta amarilla para los cantones de Turrialba, Alvarado y Oreamuno y alerta verde para los cantones de Cartago centro y Paraíso y de San José, La Unión, Desamparados, Goicoechea, Coronado, Moravia, Montes de Oca, Tibás, Curridabat y el cantón central.
Ello implica que está “absolutamente prohibida la permanencia en las áreas declaradas de alto riesgo”, advierte la institución que mantiene un canal de información y suministros permanentes con los centros de operación establecidos en Turrialba y sus alrededores.
Los vulcanólogos recogen muestras para evaluar el tipo de material que está emanando del volcán, miden la temperatura y la sismicidad del volcán, que ayer apareció parcialmente despejado de la densa neblina que lo cubría en días previos.
Las instituciones de emergencia están centrando sus labores en la atención médica de la población y la evacuación de animales de las fincas cercanas al cráter.
En total, 36 personas que viven en los caseríos que rodean el volcán han sido desplazadas.
El albergue establecido en el Salón Comunal de Santa Cruz de Turrialba mantiene 27 personas movilizadas, 14 niños y 13 adultos.
Otras nueve personas evacuadas se trasladaron a casas de familiares.
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