Por Edgard Rodríguez C.
¿Cuándo va a firmar Padilla? Ésa es quizá la pregunta más frecuente en estos días, mientras de forma paulatina se aproxima el instante en que levantarán su telón los campos de entrenamiento de Grandes Ligas.
Al igual que Vicente, hay otros 113 jugadores en el mercado de agentes libres que siguen a la espera de una seña que les permita extender sus carreras. Y obviamente un puesto de trabajo no sólo depende de los deseos del pelotero, sino también, de las necesidades de los equipos y las expectativas financieras.
De Padilla se ha insistido en que los Angelinos, Cardenales y Nacionales podrían estar interesados en sus servicios, aunque alguien próximo al tirador de Chinandega indicó que tampoco se descarta la posibilidad de viajar a Japón, si desde allá llega la mejor oferta en estos días.
En Japón se paga buen dinero, pero esa liga no tiene la calidad ni la repercusión de las Grandes Ligas. Y aunque hay casos de jugadores que van al beisbol nipón y regresan a impactar en las Mayores, como lo hizo Cecil Fielder, la gran mayoría se mueve hacia allá cuando sus habilidades van en descenso.
Y a pesar de lo que se diga de Vicente respecto a su forma de ser o sus actitudes en el club house, ha probado que sobre el box es un lanzador competente. Lo demostró con los Dodgers, cuando cerró con 4-0 y 3.20, más dos espectaculares salidas en las series de postemporada.
A lo mejor Padilla debería flexibilizar su pretensión de buscar un contrato multianual, en lugar de uno por un año y una cifra próxima a los ocho millones de dólares, y si trabaja con la suficiente motivación y vuelve a brillar como lo hizo en el cierre del 2009, entonces podrá exigir bastante al final de este 2010.
En todo caso, los representantes de Padilla y el propio Vicente deben tener una idea más precisa que nosotros respecto al ritmo del mercado, que a diferencia de otros años, ahora parece moverse con mucha lentitud en sus transacciones.
Lanzadores como Joel Piñeiro, Jon Garland, Ben Sheets, Erik Bedard, Braden Looper, Brett Myers y el propio Vicente le pueden cambiar la cara a cualquier staff en las Mayores, pero, por lo visto, tendrán que seguir esperando en este mercado de movimientos pausados.
Ojalá no sea necesario un viaje hasta Japón, algo que tampoco debe descartarse.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B