Tomado de Clarín.com
Unas 50 mil personas pasaron por el Congreso para despedir a Sandro. El artista fue velado en el Salón de los Pasos Perdidos, donde durante casi 24 horas -con una breve interrupción por la madrugada- el desfile de sus seguidores fue constante. Los fanáticos resistieron estoicos el insoportable calor de ayer y la fuerte tormenta, una prueba más de las huellas que el Gitano dejó en sus corazones. Hace instantes, en medio de una multitud, el cortejo fúnebre partió hacia un cementerio privado de Longchamps, donde serán sepultados los restos del cantante.
El ídolo fue velado con el féretro abierto, pero su esposa, Olga Garaventa, pidió que no se tomaran imágenes. Con fotos del popular artista, camisetas con su cara y rosas rojas en mano, numerosas seguidoras, la mayoría «nenas» -como las llamaba el artista- desafiaron el pesado ritmo veraniego del centro porteño para despedirlo.
Sus éxitos incluyeron «Una muchacha y una guitarra», «Quiero llenarme de ti» y «Rosa, Rosa», entre muchos otros, y en 1970 se convirtió en el primer artista latinoamericano en presentarse en el Madison Square Garden de Nueva York.
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En grupos de a 10, los seguidores fueron entrando a la capilla ardiente, donde apenas podían quedarse unos escasos, pero valiosos, segundos. Los suficientes para mirar por última vez al ídolo, para derramar una lágrima, dejar una rosa roja o susurrar un «gracias». Como en un ritual, esos grupos se sucedieron una y otra vez… una y otra vez, casi hasta el infinito.
A las 13, las puertas del Congreso se cerraron al público. Según las estimaciones del personal de seguridad del Congreso, entre ayer y hoy pasaron por allía unas 50 mil personas.
Hace instantes, el féretro de Sandro partió rumbo a un cementerio privado de Longchamps, en el sur del gran Buenos Aires. En medio de una multitud, que aplaudía y arrojaba rosas rojas a su paso, el cortejo fúnebre tomó Combate de los Pozos, Belgrano y luego 9 de Julio. Escoltado por la Policía Federal llegó hasta el puente Pueyrredón, sobre el Riachuelo, que marca el límite de jurisdicción, donde tomará la posta una escolta de la Policía Bonaerense.

Luego, la caravana fúnebre irá por Hipólito Yrigoyen y hará un alto frente a la casa del artista en Banfield, meca de sus «nenas» cada 19 de agosto para saludar a Sandro en su cumpleaños, que ahora, tras la noticia de su deceso, fue otro de los lugares donde se concentraron las manifestaciones de dolor.
Posteriormente, el cortejo se dirigirá al cementerio Gloriam, de Longchamps, en el partido de Almirante Brown. La familia del cantante pidió que no haya presencia de público ni de periodistas en el cementerio porque quieren despedirse en una ceremonia íntima y privada.