Desde su establecimiento en 1932, el Salón de la Fama del beisbol de Cooperstown ha mantenido como lema preservar la historia, honrar la excelencia y conectar generaciones.
Y aunque no se pueden negar los llamativos esfuerzos por cumplir esos principios, tampoco se pueden ocultar los errores que se cometen al juzgar las carreras de muchos peloteros, a fin de cuentas, son humanos quienes realizan las consideraciones.
Sin embargo ha quedado bien establecido que al Salón de la Fama entran los grandes peloteros y no los buenos peloteros. Esa frontera ha dejado fuera a nuestro Denis Martínez con todo y sus 245 éxitos y su Juego Perfecto, más la consistencia y la integridad exhibidas a través de 23 campañas en las Mayores.
Juan Marichal, en cambio, está adentro con 243 éxitos. Pero el dominicano construyó seis temporadas de 20 victorias, incluyendo una de 25 y otra de 26 triunfos, con 12 apariciones en Juegos de Estrellas y un partido sin hit ni carrera. Todo eso en sólo 16 campañas.
Mañana se podrá conocer a los nuevos integrantes de Cooperstown, y entre los candidatos de primera ocasión resalta el boricua Roberto Alomar, quien debe ser una segura escogencia, tras resumir .300 en su carrera de 17 campañas, con 10 guantes de oro, 2724 hits y 474 robos.
Y a pesar de la presencia de latinos de calibre como Edgar Martínez o Andrés Galarraga, es difícil que Alomar tenga la compañía de alguno de ellos, al menos por ahora. Los favoritos de la “vieja guardia” en realidad son: Andre Dawson y Bert Blyleven.
Dawson fue uno de los mejores peloteros de su generación. Un jardinero con el paquete completo. Bateaba con tacto y con poder, un rifle en lugar de brazo, piernas veloces y defensa segura. Tras 21 campañas, resumió .279, con 438 jonrones y 1,591 remolques, más 314 robos.
Blyleven, reconocido como uno de los mejores curvistas de la historia, tiene como soportes 287 triunfos y 3,701 ponches. Ganó 20 en una ocasión, pero por lo general estuvo en equipos de pobre ofensiva, quizá eso incidió para que acumulara 60 blanqueadas. De otro modo no tenía mucho chance de ganar.
El único seguro en la escogencia de mañana es Alomar. La pregunta es ¿quiénes lo van a acompañar en su ingreso a Cooperstown?
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