México/EFE
La Policía federal mexicana detuvo en Culiacán, capital del Estado de Sinaloa, a Carlos Beltrán Leyva, uno de los cabezas libres del cártel de los Beltrán Leyva y hermano de Arturo, que murió el mes pasado en un enfrentamiento con la Armada, en el marco de acciones de la estrategia antinarco del Gobierno.
La detención de otro miembro de la familia de los cinco hermanos Beltrán Leyva significa un nuevo éxito en el combate al narcotráfico, emprendido por el gobierno de Felipe Calderón, que comenzó desde su toma de posesión, hace tres años, y que había recibido fuertes críticas.
Con este segundo golpe contra el cártel de los Beltrán Leyva, que se produce después de la muerte de Arturo Beltrán, uno de los capos más buscados de México, el pasado 16 de diciembre en Cuernavaca, el Gobierno se anota un nuevo triunfo después de los severos señalamientos por emprender un combate al narcotráfico, que ha dejado más de 15,000 muertos en los últimos tres años.
El Gobierno ha insistido en que no retrocederá ante la violencia de los cárteles y que utilizará toda su fuerza para someter al crimen organizado.
El Ministro de Gobernación, Fernando Gómez Mont, reiteró recientemente que el Gobierno usará todos los recursos del Estado para someter a los delincuentes que utilizan la violencia en contra de la sociedad.
Por su parte el presidente Felipe Calderón insistió también en que su Gobierno continuará librando “una batalla decidida”, con “firmeza y sin distingos” frente a los diversos cárteles del narcotráfico que hay en el país, y rechazó las críticas expresadas por analistas de golpear sólo a unas organizaciones.
Carlos Beltrán Leyva, de 40 años, fue detenido el pasado 30 de diciembre en la ciudad de Culiacán, capital del Estado de Sinaloa, aunque tres días después se informó de su captura y, aunque no era uno de los más buscados, las autoridades recordaron que había una orden de localización y presentación ante la justicia.
Los cinco hermanos Beltrán Leyva formaban parte del cártel de Sinaloa, comandado por Joaquín “El Chapo” Guzmán, pero se escindieron de este grupo porque consideraron que la captura de Alfredo Beltrán, “El Mochomo”, en febrero de 2008, se debió a una traición del capo sinaloense, que mataron a uno de sus hijos en un ataque con lanzagranadas a un centro comercial en Culiacán.
Esas presuntas traiciones y muertes atizaron la rivalidad entre “El Chapo” Guzmán y los Beltrán Leyva, quienes constituyeron su propio cártel y se aliaron con el cártel del Golfo y su brazo armado, los Zetas.
Los Beltrán Leyva son, como muchos de los jefes del narcotráfico, originarios de Badiraguato, Sinaloa, y participan desde hace unas dos décadas en operaciones de transporte de droga, lavado de dinero y reclutamiento de sicarios.
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