TEHERÁN/EFE
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, deseó «un 2010 de paz y prosperidad» y advirtió de que los problemas del mundo residen en haberse apartado de la senda de los profetas, en un mensaje a los jefes de los estados cristianos con motivo del nuevo año, informó hoy la prensa estatal.
«El año 2010 será un año de paz y prosperidad para la humanidad a la luz de la espiritualidad, la moral y la justicia», dijo el mandatario, a quien citó la televisión estatal por satélite «PressTv».
«Sin duda, el camino y las enseñanzas de los profetas son la senda hacia la prosperidad, la perfección, la justicia, la paz y la amistad», agregó.
Ahmadineyad advirtió, no obstante, de que «las raíces de todos los problemas sociales, morales y políticos así como de la recesión económica residen en el hecho de haberse desviado de esta senda».
Además, expresó su deseo por llegada del Mahdi, o mesías que en la tradición chií llegará al final de los tiempos para imponer un reino de justicia.