CORRESPONSAL/LEÓN
El Obispo de la Diócesis de León y Chinandega, monseñor Bosco Vivas, advirtió ayer que si el año 2010 sigue los “extremos” del año 2009, podría ocurrir un brote de violencia.
Vivas explicó que nadie quiere un regadero de actos feroces en el país, pero reconoció que los nicaragüenses están sumidos en la “desesperanza”.
“Lo que nos preocuparía es que hay un límite para todo. Hemos aguantado un año, pero si este próximo año en vez de aclararse el panorama o el horizonte, el pueblo podría irse a una situación que no quisiéramos nosotros ser anunciadores de desgracias, pero sí podrían venir situaciones más extremas, incluso hasta de violencia, si es que el hambre llega más al extremo, a como ha llegado en algunos aspectos”, alertó Vivas.
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El prelado añadió que la Iglesia católica ha visto a sus fieles abandonar el país en busca de mejores perspectivas, pero hasta esa solución se hace cada día más difícil.
“Como resultado, tenemos a un pueblo que está con actitud de desesperanza, en donde las personas se descalabran totalmente, angustiadas por el porvenir. Pero también hemos constatado que Nicaragua es un pueblo que realmente tiene fe, por regla general, y confiando por misericordia de Dios, hemos sabido salir adelante en medio de los problemas”, sostuvo Vivas.
Por otro lado, el Obispo de la Diócesis de León y Chinandega reconoció que la constante tensión política no abona al bienestar del país.
“Esto es lo que está causando más dificultades, hablamos de las elecciones e inseguridades que existen, los recelos de dirigentes con otros; divisiones entre los mismos partidos, los enfrentamientos de acciones ideológicas, hay una actitud de violencia verbal y emocional, todavía no hemos llegado a la violencia de herirnos y matarnos por estas razones”, manifestó Vivas.
El religioso lamentó que “las puertas del diálogo estén cerradas”.
“Esta puerta se tendrá que abrir tarde o temprano, ya que es normal de los seres inteligentes y civilizados, y si las puertas no se abren a las buenas, se tendrán que abrir después de una violencia que podría ser incluso con derramamiento de sangre, lo cual ya sucedió”, concluyó Vivas.
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