Tomado de Prensa Libre/ Guatemala
Una fiscalización de la Contraloría General de Cuentas efectuada en el Parlamento Centroamericano (Parlacen) detectó al menos 28 irregularidades contables en ese organismo, entre las que resaltan anticipos y préstamos a diputados, definidos como cuentas por pagar y no por cobrar, sin que existan mecanismos para recuperar el dinero.
Los auditores de la Unidad de Enlace de la Contraloría, en representación del Consejo Fiscalizador Regional del Sistema de Integración, revisaron los documentos contables que reportan los movimientos del 1 de enero al 31 de diciembre del 2008.
Los informes reflejan varias anomalías, entre éstas que funcionarios, empleados y diputados reciben anticipos y préstamos, a lo que se suma que varios de esos empréstitos el Parlacen los reporta como cuentas por pagar, lo que suma US$$94 mil 797.
Los auditores detallan que esos préstamos y anticipos reportados como cuentas por cobrar ascienden a US$$80 mil 502 y los plazos a pagarlos son de 12 a 18 meses, a petición de quien solicita el anticipo.
A lo anterior se suma que “las cuentas por pagar presentan saldos contrarios a su naturaleza, derivados de anticipos de sueldos, bonificaciones, dietas y otros emolumentos otorgados al personal administrativos y a diputados, por la cantidad de US$$14 mil 295”.
Jacinto Suárez, diputado por el FSLN de Nicaragua y actual presidente del Parlacen, refirió al respecto: “Si hubo adelantos es por una norma interna de que pueden adelantar el salario a alguien que tiene alguna situación, y de allí los diputados lo pagan”.
Esos anticipos se dan pese a que, según el informe de los auditores, el personal del Parlacen tiene acceso a obtener préstamos de la Cooperativa de Ahorro y Crédito, y por ello sugieren eliminar esa doble práctica.
Honduras no paga
Suárez expuso: “Lejos de pensar en auditar plata, hay que pensar en cómo sobrevive el Parlamento; no hay dinero suficiente para los requerimientos de esta institución”.
Aseguró que ese déficit se debe a que Honduras no paga su aporte de US$$1.7 millones como los demás países.
El informe revela que la deuda de Honduras ascendía a finales del 2008 a US$$632 mil 878, lo que podría causar iliquidez o necesidad de uso de fondos asignados a otros rubros para cubrir gastos operativos.
El dictamen señala que en el período auditado hay una diferencia negativa entre la inversión y el gasto, ya que el Parlacen tuvo ingresos de US$$10 millones 228 mil 551 y egresos de US$$10 millones 477 mil 289, lo cual deja un déficit de US$$248 mil 738.
Pese a la falta de recursos, el Parlacen además de dar anticipos y préstamos no se preocupa por cobrar todas las cuentas que podría reclamar.
El informe indica que los auditores no encontraron evidencia de gestiones administrativas para la recuperación de esas cuentas, en especial las deudas a los diputados panameños Aldo López Tirone y Julio Palacios Sambrano, de US$$12 mil y US$$40 mil 226.
Fueron reportados pagos de servicios profesionales y honorarios sin respaldo de factura contable, según los auditores.
El informe detalla que hay documentos del 2008 por US$$40 mil 100 en pagos de asesoría y consultorías sin respaldo, distribuidos en tres personas, además de US$$45 mil 568 por pago de honorarios a cuatro personas, para un total de US$$85 mil 668, todos sin una factura que los respalde.
Otra de las irregularidades consiste en que no hay un seguimiento para el reembolso de boletos aéreos ya pagados y que no fueron utilizados; por ejemplo, se señala que fueron desembolsados US$$12 mil 646 a una agencia de viajes en el 2008, cuyos boletos no fueron usados.
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