Un agente de la PolicÍa Nacional Civil (PNC) arrastra una bolsa plástica con un cadáver en Guatemala. LA PRENSA/AFP/ORLANDO SIERRA

Violencia sigue en Guatemala

El Gobierno de Guatemala destacó este lunes los avances en cobertura en salud, educación y desarrollo rural, pero admitió su poca eficacia en combatir la inseguridad, al hacer un balance del cumplimiento de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a la guerra civil en 1996.

GUATEMALA/AFP

El Gobierno de Guatemala destacó este lunes los avances en cobertura en salud, educación y desarrollo rural, pero admitió su poca eficacia en combatir la inseguridad, al hacer un balance del cumplimiento de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a la guerra civil en 1996.

Los guatemaltecos se aprestan a conmemorar hoy el 13 aniversario de los acuerdos que acabaron con 36 años de la guerra civil, que dejó 200,000 muertos y desaparecidos, sumidos en una ola de violencia que deja al año más muertos que en tiempos del conflicto armado.

“No podemos hablar de paz si no hay seguridad, alimentación, vivienda, salud y alimentación. Estamos trabajando en eso”, declaró el titular de la gubernamental Secretaría de la Paz, Orlando Blanco, en rueda de prensa.

Al presentar un informe del cronograma de cumplimiento de los acuerdos de paz para 2008-2012, Blanco destacó la ampliación presupuestaria y la mayor cobertura en salud y educación, así como el énfasis en desarrollo rural.

No obstante, Blanco admitió que la inseguridad y la falta de equidad continúan siendo los puntos débiles de los compromisos adquiridos por el Estado guatemalteco el 29 de diciembre de 1996.

Este año el promedio de homicidios se elevó a 19 cada día, mientras que durante la guerra civil era de 15, en gran medida debido a las actividades de pandillas juveniles, a las que se atribuyen los asesinatos de 125 conductores de autobuses públicos entre enero y octubre pasados.

“Es imperativo que el Estado adquiera más recursos y pueda incrementar los rubros enfocados a seguridad y defensa y que se pueda abarcar a toda la población, para que la seguridad deje de ser un lujo reservado para quienes pueden costearla para sí mismos”, declaró Blanco.

Secil De León, del Consejo Nacional para el cumplimiento de los Acuerdos de Paz, afirmó que los problemas de exclusión, marginación e inseguridad que condujeron al conflicto armado persisten en la actualidad.

“El cuerpo y la sangre son los temas agrarios y fiscales, pero no se ha querido hablar de ellos porque se sigue en contradicciones en torno a la posesión de la tierra y lo que debe producirse en suelo guatemalteco”, dijo.

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