MADRID/ EFE
Miles de viajeros entre España y Latinoamérica, muchos de ellos inmigrantes que volaban a sus países de origen para pasar las Navidades con sus familias, están afectados por el cese de actividades de la aerolínea española Air Comet, cuya licencia de vuelo fue suspendida ayer por el Gobierno español.
La decisión fue resultado del expediente abierto el pasado 6 de noviembre por la insolvencia de la compañía, propiedad del grupo turístico español Marsans. Las autoridades españolas, además, han abierto otro expediente sancionador a la compañía por infracción muy grave ante la seguridad de servicio que se debe dar a los pasajeros y que puede concretarse en una multa de unos 4.5 millones de euros (6.4 millones de dólares).
Air Comet, cuyas deudas se estima ascienden a cien millones de euros (unos 143 millones de dólares), esperará un mes y un día, hasta el 24 de enero, para presentar ante un juez el concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos).
PROTESTA EN BARAJAS
Centenares de pasajeros que tenían previsto volar con Air Comet a Perú, Ecuador, Cuba y Argentina protestaron ayer en el aeropuerto madrileño de Barajas tumbados en el suelo, apoyados en sus maletas sobre las cintas transportadoras, dando gritos contra la aerolínea y sus dueños.
La mayoría de los viajeros atrapados en el aeropuerto madrileño son inmigrantes latinoamericanos que trabajan en España y que regresan a sus países de origen para pasar las Navidades junto a sus familias.
“Hay niños, ancianos y trabajadores que se dejan la piel todo el año para poder pagar 1,200 euros (unos 1,700 dólares) por cada billete y poder ver a los suyos”, dijo a Efe uno de los pasajeros.
El Ministerio de Fomento de España conversa con varias aerolíneas que vuelan a Latinoamérica (Iberia y Air Europa) para estudiar la situación de quienes tenían previsto viajar con Air Comet o que ya han hecho un viaje de ida y tenían contratado el de regreso.
No obstante, la secretaria de Estado de Transportes de España, Concepción Gutiérrez, reconoció que todas esas aerolíneas “están con los vuelos completos en estas fechas”, por lo que su departamento estudia organizar una operación de contratación de aviones para intentar resolver los casos de los pasajeros en tierra, “estudiándolos de una forma individual”.
Para socorrer a las aproximadamente 7,000 personas que se estima que han quedado en tierra, en principio el Gobierno español fletó ayer dos aviones a Latinoamérica, probablemente rumbo a Lima y Bogotá.
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