El tráfico aéreo y terrestre se ha visto trastornado desde el pasado viernes tanto en Europa como en Estados Unidos, debido a intensas nevadas y olas de frío que han dejado decenas de muertos y a miles de viajeros varados en aeropuertos, estaciones de trenes y carreteras. El aeropuerto de Duesseldorf, Alemania, fue uno de los tantos que tuvo que paralizar temporalmente sus actividades en la Unión Europea debido a que sus pistas quedaron totalmente cubiertas por la nieve, algo similar a lo que ocurrió ayer en el aeropuerto Barajas, de Madrid, donde cerca de 300 vuelos fueron cancelados por una gran nevada. Mientras, en la costa este de los EE.UU., miles de pasajeros intentaban tomar algún vuelo a pocos días de la Navidad. En Nicaragua, la población fue sorprendida la mañana de ayer por una inusual lluvia y frente frío.
LA PRENSA/AP/MARTIN MEISSNER