Justo cuando el panorama se le volvió turbio y sus posibilidades de un éxito empezaron a evaporarse, Carlos “Chocorroncito” Buitrago echó mano de todo su arsenal y se salió del hoyo ante el mexicano Edgard Jiménez, a quien noqueó en siete asaltos.
- Extraordinaria la recuperación de Everth Briceño en su combate ante el dominicano Juan Mercedes.
Gonzalo Munguía fue también un guerrero en su presentación ante el canalero Augusto Pinilla.
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Esa poderosa derecha, que se alojó en el mentón del azteca, provocó el punto de inflexión en una batalla que se le había vuelto cuesta arriba al joven prospecto pinolero, promovido insistentemente por Alexis Argüello, en cuya memoria se realizó la velada del sábado en Managua.
Pero cuando Buitrago asestó el bombazo, atrás habían quedado seis asaltos difíciles, varios de ellos perdidos por el nica, quien iba a atrás en las tarjetas al desembocar en el séptimo.
Pero lo que aconteció en el ring debe servir para que aprendamos a medir en la real dimensión a nuestros valores. Buitrago tiene un gran futuro, pero también mucho trabajo por delante.
El récord de Jiménez (5-2 antes de la pelea) lo mostraba como un púgil ante quien el nica (13-0 y 10 KO) no debía pasar problemas para imponerse, pero de pronto vimos que no sólo le aguantó la pegada al pinolero, sino que lo estaba castigando.
El mayor drama llegó en el cuarto, cuando tras un dominio alterno en los rounds que antecedían, una izquierda del mexicano envió al nica a la lona y el silencio tuvo cabida.
Pero justo ahí fue que vimos la bravura del pinolero, quien se levantó a luchar y que, aunque no había logrado enderezar el combate, mostró la bravura y fortaleza que luego lo llevaría al éxito.
Tras el golpe clave, Buitrago disparó bastante, pero fue más lo que falló que lo que acertó. De modo que el material está ahí, pero queda trabajo por hacer.
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