Como si fuera una norma oficial que los familiares de un mandatario formen parte de las delegaciones oficiales en los viajes al exterior, el presidente Daniel Ortega relató que “buena parte de sus hijos y nietos” lo acompañaron, conversaron y se tomaron fotos con el líder cubano Fidel Castro.
En un acto de la Policía Nacional, la noche del miércoles Ortega también aprovechó para criticar al Gobierno de Dinamarca por “reprimir” a la gente que se está manifestando ante la Cumbre del Clima, que se desarrolla en la capital de ese país, y agradeció por no estar allá.
“Para mí hubiese sido muy difícil entrar a ese centro de convenciones en Copenhague, mientras la policía… la policía no tiene culpa allí, pero la policía, utilizada por los intereses del capitalismo salvaje, ha estado reprimiendo todos estos días a miles de hombres y mujeres, la mayoría jóvenes, que se han congregado ahí para exigirle a los países ricos que se pongan, como decimos aquí en Nicaragua, la mano en la conciencia, que se den cuenta que por ese camino todos vamos a la extinción”, dijo Ortega en el discurso que brindó con motivo de la graduación de 48 nuevos oficiales de la Policía Nacional.
Luego relató que durante su permanencia en Cuba, Fidel Castro lo sorprendió al hacerle una visita. “Se apareció en la casa donde estábamos todos nosotros, con un montón de muchachos, una parte de los hijos, una parte de los nietos, y allá a conversar largamente”.
Ortega no explicó qué funciones desempeñan en la delegación oficial sus hijos y nietos. Se limitó a relatar que se tomaron muchas fotos, y aunque Castro lo autorizó para que haga con ellas lo que quiera, ha decidido no publicarlas.
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