Pese a que Kathi Cuadra ya se ha convertido en la aparición más genial sobre las pistas nacionales desde los días en los que Xiomara Larios imponía el orden con su velocidad, no nos queda la más mínima duda que lo mejor de esta jovencita no ha llegado aún.
A través de una gran zancada, permitida por su espigada figura y una velocidad que ha ido en constante ascenso, Cuadra se ha vuelto el mejor elemento del atletismo nacional y la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua (ACDN) se lo ha reconocido, como la Atleta del Año, en el ámbito amateur.
Después de hacer añicos los registros nacionales de su categoría (juvenil), Cuadra, de 15 años, se ha convertido en la principal amenaza para el registro global que estableció Xiomara para los 400 metros, en 1980 en Cuba, cuando detuvo los cronómetros en 55.89 segundos. Kathi ya lo ha hecho en 56.70.
Esta chavala avanzó además hasta la final en el Mundial Juvenil en Italia en el pasado mes de mayo, capturó cuatro medallas de oro en los Juegos Estudiantiles Centroamericanos en Costa Rica en julio y se agenció una presea de bronce en el torneo Centroamericano y del Caribe en México, en octubre.
Y fue justo en este torneo en tierra azteca, en Puebla, para ser más preciso, cuando se dio la actuación quizá más impactante de esta muchachita, que tiene su fuerte en los 400 metros, pero que además compite en relevo 4×400, en 300 metros con vallas, 800 y 1,500 metros.
Como parte del equipo de 4×400, Cuadra salió al campo junto a Mailing Hernández, quien partió en el heat inicial. Hernández entregó la estafeta en el sexto lugar a Matiza Dallatorre, quien a su vez mejoró al quinto puesto cuando entregó el testigo a Johani Cornejo, quien llegó de cuarta cuando entregó.
Sin embargo lo más impresionante es que había una desventaja de al menos sesenta metros entre el tercero y el cuarto puestos en el que recibió Cuadra, pero apuró tanto su paso que superó a la venezolana en los últimos diez metros de forma dramática y capturó el bronce panamericano para nuestro país.
Diarios mexicanos y ticos como La Nación se han ocupado de su trabajo. Ahora se le reconoce aquí, pero ojalá entienda que el premio que recibirá, más que una meta cumplida, es una palmada en la espalda para que siga.
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