Aunque los cohetes fueron lanzados en Estados Unidos, algunas varillas cayeron en Nicaragua, luego que los Filis de Filadelfia realizaron una transacción que involucró a cuatro equipos, y sobre todo, a un prometedor prospecto nicaragüense.
En una transacción en la que intervinieron cuatro conjuntos, los Filis se hicieron de los servicios del más consistente lanzador del momento, Roy Halladay de los Azulejos, pero debieron soltar al “as”, el zurdo Cliff Lee, quien pasó a los Marineros de Seattle.
- El primer nica involucrado en un canje de magnitud fue David Green, quien el 12 de diciembre de 1980 pasó de Milwaukee a San Luis, junto a Sixto Lezcano, Dave LaPoint y Larry Sorensen, por Rollie Fingers, Pete Vuckovich y Ted Simmons.
Ahora es el turno de Juan Carlos Ramírez, el chavalo de 21 años, 6.3 pies y que con un brazo que lanza disparos de hasta 97 millas debe llegar a las Ligas Mayores.
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Ahora, desde Seattle, los Filis recibieron seis millones de dólares y tres prospectos de grandes proyecciones, entre los que sobresale el joven tirador derecho pinolero Juan Carlos Ramírez, quien había sido promovido al roster de 40 por los Marineros hace unos pocos días.
Los Azulejos obtuvieron al más valorado tirador de Ligas Menores de los Filis, Kyle Drabek, lo mismo que al receptor Travis d’Anaud, al igual que al infielder Brett Wallace desde los Atléticos de Oakland, quienes consiguieron al jardinero Michael Taylor desde Filadelfia.
¿LE CONVENÍA A RAMÍREZ?
Todos sabemos que los Filis han agregado a su staff a un líder de más repercusión que el zurdo Lee, quien no obstante formará un gran dúo junto a Félix Hernández en los Marineros, pero la pregunta que nos hacemos es respecto al futuro de Ramírez.

El sólo hecho de ser involucrado en el cambio habla bien de su material, pero sigue siendo un jugador en construcción, que necesita ser más consistente con su mecánica y es urgente que mejore su slider y su cambio.
En la campaña pasada, Juan Carlos terminó con 8-10 y 5.12, pero lanzó para en High Desert, el parque más difícil para el pitcheo en la Liga de California, que es uno de los circuitos más ofensivos de las Menores. En gira registró 3.09 y sólo cedió dos jonrones en 64 entradas.
Sus opciones sigue siendo excelentes, pero se pondrá a prueba su capacidad para adaptarse a un nuevo contexto, con nuevos compañeros y nuevos jefes, mientras cultiva nuevas amistades, sin embargo su talento lo llevará a las Mayores.
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