Aunque el Gobierno lleva más de dos años pregonando las “bondades” de la cooperación venezolana, la ciudadanía manifiesta que la supuesta solidaridad del país sudamericano no trae algún beneficio a Nicaragua, según muestra la reciente encuesta de M&R Consultores.
- Hasta ahora se desconoce cuánto ha enviado Venezuela a Nicaragua en concepto de cooperación este año. También se desconoce si esa ayuda es no reembolsable o si la tendrán que pagar los nicaragüenses, como ocurrió con las plantas eléctricas.
El BCN hizo pública esa información, debido a que el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo estableció como requisito.
De esos 457 millones de dólares del año pasado, 147 se destinaron hacia la Caja Rural Nacional (Caruna), vinculada directamente al Frente Sandinista y manejada por allegados a la familia gobernante.
Entre los nuevos proyectos financiados por esa cooperación está el dragado del río San Juan, que se estima costara 1.2 millones de dólares, financiados por Caruna.
Diputados y partidos de oposición al Gobierno han solicitado en numerosas ocasiones que la ayuda de Venezuela se incluya en el Presupuesto General de la República, para un uso transparente de esos recursos, pero esa petición no ha sido escuchada por el presidente Ortega.
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La cooperación venezolana ha sido manejada con suma discreción por el gobierno de Daniel Ortega, y se vincula directamente con el vertiginoso crecimiento que han tenido las empresas relacionadas al orteguismo en los casi tres años de gobierno del Frente Sandinista (FSLN).
Según revela el estudio realizado entre el 27 de noviembre y el 5 de diciembre de este año, el 66.8 por ciento de los consultados opina que la ayuda venezolana no trae ningún beneficio al país. Incluso, el 33.3 por ciento de quienes se identificaron como seguidores del Frente Sandinista opinaron de la misma forma.
El 82.4 por ciento de los independientes y el 83.9 por ciento que pertenecen a los partidos de oposición opinaron de la misma manera.
Para la elaboración de esta encuesta se consultó a 1,600 personas mediante entrevistas cara a cara y el margen de error estimado es de más o menos 2.5 por ciento, con un nivel de confianza del 95.5 por ciento.
El 6.6 por ciento de los encuestados dijo que esa cooperación trae beneficios en la salud; el 5.7 por ciento dijo que el beneficio era en los préstamos que recibía el país, y un 5.4 por ciento opina que trae beneficios en la educación.
El 4.9 por ciento de los consultados opinó que el mayor beneficio de la ayuda venezolana es el programa Hambre Cero. El 10.6 por ciento restante de los entrevistados dijo que el beneficio ha sido los bajos precios en los combustibles, los programas Calles para el Pueblo, Casas para el Pueblo y la instalación de los puestos de Enabas, entre otros.
NO AYUDA A REDUCIR LA POBREZA
En la encuesta también se consultó la percepción acerca de si la cooperación de Venezuela está ayudando al desarrollo del país y la reducción de la pobreza. Ante esa interrogante, el 50.2 por ciento afirmó que no hay tal ayuda.
Sólo el 28 por ciento de los consultados dijo que Venezuela ayuda a reducir la pobreza y atraer desarrollo. El 15.8 por ciento considera que es regular la ayuda que ofrece el país sudamericano para esos ámbitos.
Al analizarlo, según la simpatía partidaria que manifestaron los entrevistados, se reflejó que quienes más defendieron la idea de que la ayuda de Venezuela contribuye al desarrollo del país son los simpatizantes del Frente Sandinista.
El 68.1 por ciento de los sandinistas dijo que la cooperación venezolana ayuda a reducir la pobreza del país y aumenta el desarrollo.
Quienes se identificaron como independientes y de partidos de oposición opinaron, en su mayoría, que la ayuda de Venezuela no ayuda en nada al país (65 por ciento y 76.1 respectivamente).
La supuesta ayuda venezolana ha dejado mal sabor a los nicaragüenses desde que se conoció que las plantas de generación eléctrica, que envió el presidente Hugo Chávez como “solidaridad” para terminar con los apagones de 2006 y 2007, serían pagadas por los nicaragüenses a través de las facturas del servicio eléctrico.
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