Mientras el presidente Daniel Ortega sigue aferrado a la idea de reelegirse, cada vez son más los nicaragüenses que desaprueban su gestión. Al concluir el tercero de los cinco años que comprende su mandato, el 57 por ciento de la población desaprueba su trabajo.
Seis de cada diez ciudadanos consideran que es un presidente “autoritario” que trabaja guiado por el interés de instaurar una dictadura, y un porcentaje similar lo acusa de promover la “desunión” y el “conflicto” entre los nicaragüenses.
Pero Ortega no es el único que cierra el año con malas calificaciones. El 46 por ciento de la población también desaprueba el trabajo de la oposición. Siete de cada diez ciudadanos aún piensan que el ex presidente y líder del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Arnoldo Alemán, hizo un pacto con Ortega que no produjo ningún beneficio para el país.
Y más de seis de cada diez consultados consideran necesaria la agrupación de todas las fuerzas democráticas en una alianza similar a la que formaron los opositores para enfrentar las elecciones del año 1990.
Estas opiniones son el resultado de una consulta que realizó la firma M&R Consultores entre el 27 de noviembre y el 5 de diciembre.
La encuesta se inscribe dentro del marco del Sistema de Monitoreo de Opinión Pública (Sismo), y se realizó a mil 600 nicaragüenses de ambos sexos, de entre 16 y más de 45 años de edad, en los 15 departamentos y las dos regiones autónomas del país. Incluyó a ciudadanos representativos de todos los estratos socioeconómicos, culturales, religiosos y políticos de la nación.
- Aunque casi seis de cada diez nicaragüenses consideran que el pacto Alemán-Ortega sigue vigente y que eso comprende la repartición de cargos en el Estado, el 69. 2 por ciento considera que, ya que la oposición no cuenta con los 56 votos necesarios para la elección de los funcionarios que repondrán a quienes se les vence el periodo próximamente, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) que lidera Alemán está obligado a unirse con todos los partidos de oposición para negociar en bloque con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) la elección de dichos funcionarios.
En cambio, el 45.4 por ciento considera que si el PLC negocia solo con el FSLN obtendrá el repudió de los nicaragüenses democráticos.
En tanto, un 32.4 por ciento de la población considera que debe hacerlo de esa forma para garantizar algunos puestos para miembros de los partidos democráticos.
[/doap_box]

Entre los entrevistados el 42.5 por ciento se declaró independiente, el 35.1 sandinista y el 22.4 perteneciente a las diferentes corrientes liberales.
Del total de los encuestados el 57 por ciento desaprobó la gestión de Ortega y un 16.9 por ciento decidió no opinar. Entre el grupo que se declaró independiente la desaprobación alcanzó el 76.5 por ciento y entre los miembros de partidos de la oposición el 86.5 por ciento.
Entre los que se identificaron como sandinistas el 9.5 por ciento desaprobó su trabajo y 21.9 por ciento prefirió no opinar.
Aunque se habla mucho del supuesto poder que ostenta en el Gobierno la primera dama Rosario Murillo, sólo 22.8 por ciento de los consultados considera que ella es quien más manda en el país. Curiosamente, entre los sandinistas sólo el 6.2 por ciento cree que ella posee ese poder. Del total de los encuestados, 57.4 por ciento descalifica el desempeño de Murillo.

Temen que instaure dictadura
Entre las razones de los ciudadanos para descalificar el trabajo de Ortega, el 60.4 por ciento mencionó que es autoritario y que actúa para instaurar una dictadura en el país. Ese temor alcanza al 92.8 por ciento de los opositores y al 77.9 por ciento de los independientes. Entre los sandinistas el 14.1 por ciento comparte esa opinión.
Otra de las razones mencionadas por el 58.5 por ciento de los participantes del estudio es que Ortega lleva al país hacia la desunión y el conflicto. Dicha opinión es compartida por el 9.5 por ciento de los sandinistas. Mientras que 62.3 por ciento estima que lleva al país por el rumbo equivocado o que no sabe para dónde va. Un 14.3 de los sandinistas también comparte ese temor.
Supera a Bolaños en malas notas
El 32.1 por ciento considera que Ortega lleva al país por el rumbo correcto. Mientras que el 64.1 por ciento, es decir, más de seis de cada diez, asegura que Ortega le produce desesperanza. Entre los independientes ese sentimiento alcanza al 84.6 por ciento, mientras que entre los opositores abarca al 94.6 es decir, a más de nueve de cada diez entrevistados.
Al comparar las malas calificaciones obtenidas por Ortega al concluir su tercer año de mandato con las de su antecesor Enrique Bolaños, Ortega lo supera por un amplio margen. Bolaños concluyó su tercer año en el Gobierno con un 37 por ciento de desaprobación, mientras que Ortega alcanzó el 57 por ciento.
Oposición también aplazada
Con once puntos menos de los obtenidos por Ortega, el trabajo de la oposición también fue aplazado. El 46.6 por ciento de los consultados calificó el desempeño de la oposición como negativa. Sólo el 26.9 por ciento aprobó su desempeño.
El 33.8 por ciento de los encuestados ubicó a Eduardo Montealegre como líder de la oposición, mientras que 24.4 por ciento no reconoce a nadie en ese puesto y un 22.4 por ciento se lo concedió al ex presidente Arnoldo Alemán.
Una gran mayoría, siete de cada diez, sigue creyendo que Arnoldo Alemán pactó con Ortega en busca de beneficios personales y partidarios y el 59.3 por ciento considera que ese pacto sigue vigente.
Un porcentaje similar exige que las fuerzas democráticas se unan de inmediato y el 63.1 por ciento, es decir, más de seis de cada diez encuestados, considera que es necesario que se forme una alianza que reúna a todas las fuerza de oposición, similar a la Unión Nacional Opositora que derrotó a Ortega en las elecciones de 1990.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A ,1 A
