Copenhague/EFE
Varios miles de personas fracasaron hoy en su intento de entrar al palacio de congresos Bella Center para asistir a la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague (Dinamarca), tras ser rechazados por los organizadores por un exceso de aforo.
A las seis de la mañana ya se habían congregado cientos de personas en las afueras de la cumbre, soportando unas temperaturas próximas a cero, a la espera de la apertura, dos horas más tarde, para asegurarse el pase de acceso a los recintos.
Miembros de ONGs y de otras instituciones de la sociedad civil, representantes de delegaciones, investigadores, directivos de empresas y periodistas de diversos países aguantaron hasta ocho horas a la intemperie para poder recoger su acreditación.
Muchos de los solicitantes abandonaron antes de acceder al recinto ante la falta de información por parte de los funcionarios de Naciones Unidas sobre su situación y el posible bloqueo de nuevas acreditaciones.
A pesar del desánimo y el enfado que se reflejaba en las caras ateridas por el frío de los que esperaban, sólo algún grupo rompió el silencio en varias ocasiones para pedir a gritos «Let us in» (Dejadnos entrar).
El Bella Center tiene oficialmente un aforo de 15.000 personas, pero hoy un portavoz de la ONU dijo que ya se había superado a media mañana su capacidad al haber entrado unas 20.000 personas.
Ana Pelayo, investigadora de la Universidad Politécnica de Madrid, aseguró que la organización había reducido las acreditaciones inicialmente asignadas a las ONGs.
Por otra parte, una pareja de solicitantes chinos, responsables de una empresa del sector de la energía con sede en Pekín, se mostraban incrédulos ante la visible falta de previsión de la organización.
Vijay Kumar Gulamati, que se presentó como director de una gran empresa de acero de la India y que forma parte de la delegación de su país, indicó que esperaba que hubiera mucha gente pero no tanta.
Tampoco esperaba unas colas tan largas una canadiense miembro de la delegación de Quebec, que, según explicó, viene a la Cumbre a defender un compromiso de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero mucho más ambicioso que el de su propio país.
Axel W stenhagen, un portavoz de la ONU, anunció que en los últimos días de la conferencia, cuando son esperados más de 110 jefes de Estado y de Gobierno para tratar de forjar un acuerdo sobre la reducción de los gases de efecto invernadero, habrá más restricciones para las ONGs y los medios de comunicación.