Por Inés Izquierdo
Desde que recuerdo a Albita Rodríguez, siempre ha sido en un escenario, delgada, con una voz que casi es un rugido y una habilidad extraordinaria para hacer ritmo de cualquier cosa, incluido un machete viejo, que la seguridad del Presidente Bill Clinton examinó con cautela cuando actúo para él.
Radicada hace varios años en Miami, Albita, ha tenido una carrera ascendente, con sus declives y silencios, pero vuelve al candelero con bríos renovados y sabrosura para regalar a sus admiradores.
Ahora anda promocionando su disco Mis Tacones, donde se suelta bailando, luciendo unos hermosos tacones que son el centro del video. Sobre esta producción, sus éxitos y frustraciones conversó Albita Rodríquez para los lectores de LA PRENSA
::: Albita, veo una transformación grande en ti, tu apariencia, tu estilo ¿te sientes a gusto con esta transformación?
La esencia es la misma creo que uno va incorporando cosas, musicalmente hablando no he cambiado en nada la esencia, lo que pasa es que te vas mezclando, obviamente yo viví tres años en Colombia, que es un país muy importante en vida y aunque tú no quieras se van incorporando cosas, después, desde el 93 estoy viviendo en EE.UU. y viajando por el mundo entero, entonces conoces músicos de todas partes: el flamenco que me gusta mucho, el jazz, la música brasileña y se te va formando todo un mejunje ahí, porque la música cubana cada día crece, entonces he tratado por todos los medios de estar atenta a todo lo nuevo que está pasando, pero tratando de no perder mis raíces, de mantenerlas intactas porque honestamente hablando, creo que soy una de las pocas, sino la única que trata de mantener esa maravillosa cultura cubana viva, lo que es la esencia y las raíces de la cultura cubana.
::: Pero si ha habido una transformación en ti, aunque sea sólo externamente.
Tuve un accidente en 89, me operaron de la cabeza y eso me cambió, tuve un proceso de dejarme crecer el pelo y eso era un rollo y tenía que estar inventando cosas, pero independientemente que no hubiera tenido el accidente, yo me aburro mucho, y entonces siempre quiero cambiar. El otro día alguien me decía y ahora qué vas a hacer, y yo le decía, en cualquier momento termino con el pelo verde porque estoy aburrida ya de este pelo naranja. Me aburro, sí, me aburro de tener la misma imagen y me gusta cambiar. No es nada que me preocupe.
::: Oye chica y por qué tú no engordas ¡Qué felicidad!
Salí a mi padre,
::: ¿Haces dieta, ejercicio, alguna rutina?
Nada
::: ¡Qué metabolismo más envidiable ! (Risas)
Jajaja mi mamá pesa 200 libras, pero yo, gracias a Dios, salí a mi papá que no engorda con facilidad
::: ¿Qué tan cierta es esa historia que fuiste a actuar para el Presidente Clinton y andabas unos machetes y la seguridad no quería que los usaras?
Eso fue acá en Miami, vino Bill Clinton y cuando iba a salir a cantar para él, el servicio de seguridad descubrió esos machetes, porque yo los uso con un cuchillo para hacer una música cubana que se llama sucusucu, imagínate la seguridad ve el machete y na me lo quitaron. No pude tocar el sucusucu. Fueron muy corteses, me dijeron que tenía que quitar el machete y el cuchillo, total que ninguno de los dos corta a nadie porque de tanto tocarlos están to mellados, pero de todas maneras es un arma blanca ¿no?
Los guajiros en Cuba hacían música hasta del taburete, porque la parte del cuero donde uno se sienta era la percusión, con el cuchillo y el machete era una mezcla del güiro y la campana, y después la guitarra, así eran las fiestas en el campo.
::: Tu última producción se llama Mis Tacones. ¿Por qué ese nombre?
Por muchas cosas, primero que todo es absolutamente bailable para disfrutar. Es un disco hecho para estas fiestas de fin de año. Segundo porque se hace un homenaje a la mujer de hoy, que estamos en la calle, hombro con hombro con el hombre trayendo el dinero para la casa, además de educar a los hijos, son profesionales, ah y también como me dijo alguien “porque es bueno meterle de vez en cuando un taconazo a alguien” (Risas) Bueno eso es más violencia doméstica.

::: Y tú los usas muy bien cuando sales bailando en el video
Ah sí, pienso que hay una cosa muy bonita, como una actitud que el tacón te brinda. Hay una parte en la canción donde digo que si tú estás deprimida y te maquillas y te pones un par de tacones te cambia la actitud. Eso es una realidad, no es definitorio pero en el caso de la mujer ese hecho de tener 2 ó 3 pulgadas más alta te da una actitud de hombros y todo.
::: ¿Por qué antes no explotabas más esta arista tuya de bailar?
Siempre lo hice
::: Pero yo no te recuerdo así, allá en Cuba
Siempre bailé, tal vez me viste algunas veces en lugares más sobrios, pero siempre bailé en los espectáculos que eran para bailar. Por ejemplo, a los 16 años estuve en el cabaret del Capri con la orquesta de Jorrín, bailaba chachachá con el cuerpo de baile y to. Fue una etapa muy bonita durante tres años.
::: Dicen por ahí que como guarachera eres el relevo de doña Celia Cruz
No, Celia no tiene relevo. Cada cual tiene que hacer lo suyo yo creo que lo maravilloso que tienen las carreras artísticas, tanto en la danza, las artes plásticas o la música es que cada cual tiene que hacer lo suyo, sino eres capaz de hacer lo tuyo no vas a llegar a ninguna parte y Celia hizo lo suyo y muy bien hecho y eso no hay quien lo compita, no tiene comparación con nada ni con nadie.
::: Hay un vacío que deja Celia
Creo que hay un vacío en todo y no tiene nada que ver con la música de Celia, es una crisis en la música y no por los artistas, porque nosotros estamos, hay miles de gente con un talento impresionante en todos los países, lo que sigue siendo el talón de Aquiles es que las personas que están al frente de los negocios de las disqueras no saben nada de música, son contadores, saca cuentas como digo yo.
Y es muy difícil, porque por ejemplo, en el béisbol un bateador se para en el home y batea o se poncha, es muy fácil saber quién es bueno o malo y el que está al frente del equipo es alguien que fue pelotero y así sucesivamente, pero el arte es my complicado, cuando vas a una compañía de disco las personas al frente de esas compañías ninguno sabe ni una nota musical, entonces no puedes hablar con ellos el lenguaje de la música, porque el único lenguaje que ellos conocen es de dos más dos es cuatro y ese lenguaje no es muy aplicable a la música, por eso creo que donde está la crisis es en los vendedores de los artistas, en los representantes de los artistas, en las grandes compañías.
Y te lo demuestro, si tú vas ahora mismo aquí en Miami, me imagino que es lo mismo en Buenos Aires, en México, Nueva York, Madrid o en Nicaragua, vas a un club pequeño y hay 3 ó 4 muchachos haciendo música maravillosa y con un talento impresionante, pero no hay quien se atreva a proponerlos porque no hay quien lo entienda, para promover a un artista tú tienes que entender a ese artista, su música, sino es muy difícil.
No hay vacíos, los huecos los están dejando las grandes compañías, pero talento hay, eso sí, diferentes talentos, gente que trae propuestas nuevas, pero esa es la idea.
::: ¿Es por esa razón que has creado tu propio estudio?
No, el estudio vino de casualidad, es algo que siempre soñé, aquí creo mi música, no lo hago con fines comerciales sino para mí. Ha venido gente a grabar aquí, porque se enteran, me lo piden y vienen.
::: ¿No te gustaría promocionar a nuevos artistas para tratar de llenar esos vacíos con esos valores?
Para eso hay que tener poder y dinero, tan sencillo como eso. Yo no tengo ninguna de las dos cosas, tengo buenas ideas, las mejores intenciones, pero lo que haría falta es que pasaran esas posibilidades a productores reales.
::: ¿Has tenido que aprender a hacer todas tus cosas en tu carrera?
Mira en Cuba hice un solo disco, de milagro, sangreado porque no me dejaban hacer discos allá, yo he tenido que aprender siempre, pero me tocó pasar el mismo trabajo en Cuba, que aquí que en Colombia, un país al que le agradezco mucho, me apoyaron tanto y me fue muy bien allí.
::: Acá en Estados Unidos tú entraste con fuerza, yo te veía en todas partes.
Gracias a Dios, me ha ido super bien, he ganado dos Grammy, y ahora con mi programa de televisión ya tengo tres Emy en menos de dos años que eso es algo muy grande y estuve en Broadway, también hice música para cine en Hollywood, como El Especialista con Silvester Stallone y Bailando Contigo con Chayane y Vanessa Williams, ahora acabo de regresar de una gira lindísima desde Italia, México, Puerto Rico. La verdad que no me puedo quejar pero ha sido con mucho esfuerzo y estoy independiente hace seis años, toda una odisea, luchando contra los molinos de vientos, como Don Quijote, porque la música es el deseo más importante de mi vida y es lo que quiero hacer, entonces hay que luchar por eso, aunque siempre he hecho la música que quiero, siempre me han respetado.
::: ¿Qué mensaje le deseas enviar a los lectores de LA PRENSA?
Ante todo un saludo muy especial, mi asistente personal es nicaragüense. Si quieren bailar y gozar este fin de año que busquen Mis Tacones y echen pa’ adelante, y “que me quiten lo bailao”, ése es el mensaje más positivo
Tú sabes que a mí me pasó una cosa que por una parte es bonita, pero por otra es como macabra, porque un muchacho aquí se suicidó y en su nota de despedida pidió que en el velorio le pusieran esa canción todo el tiempo y sé que es verdad porque una amiga fue al velorio y me llamó y me dijo: “Mira niña aquí tienen tu canción hace 24 horas, me tienen mareada ya”.
Yo perdí a mi hermano de 45 años y perdí a mi papá y cuando esas cosas te pasan tú te das cuenta que eso sí es un problema, todo lo demás te lo puedes tirar a la espalda y seguir adelante porque no vale la pena, los cubanos decimos coger lucha, no sé cómo se dirá en otros países, pero si no vale la pena perder tiempo en boberías, porque todo lo demás tiene solución.