WASHINGTON/AFP
La Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos calificó a las emisiones de dióxido de carbono (CO2) uno de los principales gases de efecto invernadero, de amenaza para la salud pública, lo que por primera vez abre el camino a regularlas.
La directora de la agencia, Lisa Jackson, indicó que la EPA está “ahora autorizada y obligada a realizar esfuerzos razonables” para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
“Estas conclusiones esperadas desde hace tiempo consolidan el lugar de 2009 en la historia como el año en el que el Gobierno de Estados Unidos comenzó a enfrentar el desafío de la contaminación de los gases de efecto invernadero, y a asumir la oportunidad de realizar una reforma a una energía limpia”, indicó Jackson en una conferencia de prensa.
El anuncio, hecho público en lunes en la noche, ocurre mientras en Copenhague se realiza una cumbre para buscar un nuevo acuerdo global contra el cambio climático.
Jackson respondió a quienes cuestionan los datos científicos sobre el cambio climático, indicando que hay “evidencia abrumadora” sobre el calentamiento del planeta.
La agencia indicó que calificó a seis gases de efecto invernadero —dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbonos, perfluorocarbonos y hexafluoruro de azufre— como amenaza a la salud pública bajo la reglamentación denominada Clean Clear Act.
Jackson indicó que la agencia no impondrá nuevas regulaciones de inmediato, pero que el hallazgo le permitirá finalizar los estándares de emisiones de algunos vehículos.
El gobierno de Barack Obama dio este paso cuando el Congreso debate la primera legislación para limitar las emisiones de CO2, con la mayoría de los legisladores del Partido Republicano (oposición) en contra.
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