A un poco más de un año de ocurrido el múltiple crimen en Zacapa, Guatemala, de 15 nicaragüenses y un holandés, que fueron torturados, ejecutados y posteriormente quemados en el interior de un bus dedicado a excursiones, extraoficialmente ha trascendido que el cártel guatemalteco de los Lorenzana podría estar vinculado a este hecho.
Pese a que en abril pasado un informe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) determinó que el hecho está relacionado a caso de narcotráfico, e incluso se mencionó a cinco de los pasajeros del bus con posibles vínculos al tráfico de drogas, así como que uno de los detenidos Rony Terraza era un antiguo miembro de organizaciones de narcotraficantes de Zacapa, relacionado con el fallecido cabecilla Juan “Juancho” León y la familia Lorenzana, en Nicaragua ninguna autoridad se ha atrevido a reconocerlo, ni en ese momento ni ahora.
Consultada la jefa de la Dirección de Auxilio Judicial, comisionada mayor Glenda Zavala, sobre la posible relación de ese cártel con la quema del bus, no lo negó ni lo confirmó.
“Lo que si tengo conocimiento es que en el sector donde mueren los ciudadanos nicaragüenses se tiene como una zona de operaciones de ellos”, se limitó a responder la jefa policial.
Sobre la probabilidad de que nicaragüenses que viajaban ese fatídico 8 de noviembre del año pasado en el bus estuvieran involucrados en el trasiego de droga, Zavala respondió con negativa, como otras veces lo han hecho las autoridades nacionales sobre ese tema. “No, no tenemos información de ellos, es decir, sabemos eso en relación a esta familia, los Lorenzana”.
No obstante, otras fuentes confiaron que sí existen sospechas de que gente de la agrupación de los Lorenzana estuvieran relacionados a ese caso.
- En Guatemala los Lorenzana son considerados un apéndice del cártel mexicano del Golfo.
En ese país tienen abiertas 12 investigaciones por falsedades, usurpación, portación ilegal de arma de fuego, comercio, tráfico y almacenamiento ilícito de drogas que se reactivarán con este nuevo proceso.
En esa misma publicación se dice que fuentes judiciales explicaron que lograron vincular a los Lorenzana con el trasiego de drogas, gracias a las declaraciones de Otto Herrera, quien se encuentra preso en EE.UU. por narcotráfico y colabora a cambio de una reducción de la condena. Cruce de llamadas telefónicas, incautación de cargamentos de cocaína, declaraciones de testigos, agendas y movimientos bancarios forman parte de las pruebas que posee la Fiscalía estadounidense.
[/doap_box][doap_box title=»El corazón del RS 7 Sportback» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box][doap_box title=»Para aquellos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box][doap_box title=»El RS 7 Sportback» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box][doap_box title=»El sistema» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box][doap_box title=»Acoplado a este motor» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box]
Pese a que las autoridades nacionales insistentemente han negado conocer alguna información atribuida a algunos de los pasajeros que ese día viajaban en el bus, sobre presuntos vínculos con el narcotráfico, al momento de las investigaciones familiares de algunas víctimas confirmaron a LA PRENSA que oficiales de la Policía Nacional centraban las averiguaciones sobre probables nexos con narcotraficantes.
El primero de abril del 2009, el Diario Prensa Libre , en su página de internet publicó que la CICIG y el Ministerio Público (MP) establecieron que 11 integrantes de una organización del narcotráfico de Zacapa son los presuntos responsables del asesinato, así como que estaba pendiente establecer los vínculos internacionales de quienes participaron en el hecho.
El jefe de la CICIG, Carlos Castresana, también afirmó en ese momento que los hechores “en búsqueda de un supuesto cargamento de droga, desmantelaron parte de la estructura del bus, y al no encontrarlo, con torturas interrogaron a algunos de los pasajeros, optando finalmente por asesinarlos”.

Intentaban asentarse en Nicaragua
El hecho cobra notoriedad luego que la semana pasada la Policía desarticuló una célula ligada a los Lorenzana y que Zavala confirmó que la agrupación tenía rato que estaba operando, y menciona entre sus principales cabecillas a los nicaragüenses Carlos Alvarado Serrano y Helman de Jesús López Alvarado.
Los nicas se han dedicado al acopio, traslado y venta de droga en cantidades considerables, de 30 a 50 kilos, dijo.
“Son un grupo peligroso, violento. Como Policía se ejecutó esta operación para cortar a los principales cabecillas en Nicaragua que tenían contacto con ellos y vínculos con un colombiano (de apellido) Uribe. Para evitar que esta estructura se siguiera desarrollando en el país, se ejecutó la operación”, recordó la jefa de la DAJ.
Otras fuentes confiaron que la Policía ha estado golpeando a la célula ligada a ese cártel guatemalteco, desde el año pasado, desde cuando ha estado intentando asentarse en el país colocando una estructura logística y les ha sido descabezada.
Según fuentes policiales, esta agrupación liderada en Guatemala aparentemente por Elio y Waldemar Lorenzana, se dedica a comprar droga en los países de la región a través de operadores que llevan la carga hasta ese país para luego seguir hasta México. Pero sobre todo, según la fuente, a tumbarse entre ellos la droga acopiada, lo que la Policía ha dado en llamar que están “retumbando”.
Se conoció que en fechas recientes en la frontera sur, tanto al lado de Nicaragua como en Costa Rica, han habido enfrentamientos entre los grupos rivales después que miembros de la célula de los Lorenzana habrían robado un cargamento de droga a colombianos radicados en Costa Rica, donde cuatro de ellos fueron arrestados.
El hecho que desencadenó la operación policial fue a inicios del presente mes cuando el nicaragüense residente en Costa Rica, Miguel Ángel Sánchez, cruzó la frontera herido en un pie, después que a finales de noviembre estuvo secuestrado por colombianos tras el robo de 320 kilos de cocaína y 130 mil dólares. Aparentemente de la carga robada, 120 kilos fueron trasladados por la ruta San Carlos-Chontales, otros 100 por Rivas, y 100 aún están en poder de costarricenses que participaron en el tumbe de la droga. Entre los sitios donde la Policía realizó allanamientos destacan La Gateada, Rivas y Managua, en los lugares donde construían las caletas a los vehículos, así como en los locales donde éstos permanecían.
A la fecha, la operación escalonada entre el primero y tres de diciembre que realizó la Policía en varios puntos del país en contra de la célula narco ligada al cártel guatemalteco de los Lorenzana, permitió la captura de 18 sospechosos que ya tienen prisión preventiva. Así como la ocupación de once vehículos livianos, cuatro cabezales y once armas de fuego.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,7 A
