La cúpula del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) está bajo críticas, de sectores políticos y hasta de cámaras departamentales de su propia organización, debido a la negociación que efectuó con el Gobierno para aprobar una reforma fiscal que muchos empresarios consideran recesiva.
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- Durante la votación de la reforma fiscal el grueso del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), 15 de 20 diputados presentes, se “abstuvo”, apenas tres se opusieron y dos se quedaron como “presentes”, lo que técnicamente es un voto a favor, según la Ley Orgánica de la Asamblea Nacional.
“Abstenerse es una posición gallo-gallina, aquí teníamos que votar en contra o a favor y éstos no son tiempos para abstenerse”, aseveró Augusto Valle, de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), al criticar al PLC.
El primer secretario de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro (PLC), argumentó que la “abstención” del PLC se dio como una muestra de respeto a los acuerdos que alcanzó el Cosep con el Gobierno.
De igual manera se pronunció el vicepresidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, Freddy Torres (PLC), quien indicó que “no es de hombres ni de diputados echarse atrás”.
Sin embargo, Carlos Gadea (PLC) sostuvo que no se debió dar un “espaldarazo político” al Gobierno de Daniel Ortega, votando a favor de la reforma fiscal.
Junto a Gadea, Francisco Aguirre Sacasa y José Pallais fueron los únicos miembros del PLC que votaron en contra de la reforma fiscal, que dio un gran respiro al Gobierno de Ortega ante el Fondo Monetario Internacional y resto de organismos financieros multilaterales, para que Nicaragua se mantenga dentro de los programas.
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El diputado liberal ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen) Eliseo Núñez Morales señaló al Cosep de no proteger a la clase media de Nicaragua.
Por su parte, la Cámara de Comercio , Agricultura e Industria de Carazo dio a conocer un escrito, llamando a oponerse a la reforma tributaria, que es considerada como “recesiva” por diversos analistas.
La reforma fiscal, aprobada con los votos justos (47) el pasado jueves en la Asamblea Nacional, grava con el uno por ciento la renta bruta y recaudará el diez por ciento sobre los intereses devengados, percibidos o acreditados por depósitos colocados en el sistema financiero nacional (o sea, se pagarán cien córdobas por cada mil córdobas ).
Las transacciones en la Bolsa Agropecuaria, para los bienes agrícolas primarios, pagarán el 1.5 por ciento y los demás bienes agropecuarios cotizarán el dos por ciento.
En tanto, el diez por ciento pagará los dividendos o participación de utilidades pagadas por las sociedades que tributen el impuesto sobre la renta (IR).
SOSPECHOSO, DICE NÚÑEZ MORALES
“Tenés cosas que me causan sospechas en esa negociación que hizo el Cosep, como que el uno por ciento de retención definitiva es definitiva para todo el mundo, menos para los grandes contribuyentes y lo dice la ley. Eso quiere decir que vos y yo, clase media, una vez que nos retienen, no hay nada de vuelta, pero la gran empresa privada de este país lo puede acreditar en impuestos, o sea que la retención no es más que un adelanto sobre el pago de impuestos y en el caso de nosotros no, es una retención definitiva”, señaló Núñez Morales.
El Gobierno pretende, con la reforma fiscal, aumentar las recaudaciones en 950 millones de córdobas, para disminuir el déficit presupuestario.
“Esto (negociación Cosep Gobierno) te genera la sospecha de que hubo una negociación de sectores específicos, porque esta negociación dejó sin capacidad a la clase media, que no tenía representantes en el Cosep y va a causar recesión, inflación”, añadió el diputado ante el Parlacen.
En efecto, dentro de los sectores beneficiados por la reforma fiscal está el de los casinos.
En un inicio se contemplaba imponer un impuesto a los casinos por máquinas o mesas (400 dólares por cada una), pero al final el oficialismo optó por establecer un cobro por salas de juego, en dependencia de la cantidad de mesas que tengan (35 a 50 dólares).
AMCHAM TAMBIÉN PREOCUPADA
La Cámara de Comercio Nicaragüense Americana (Amcham) dio a conocer ayer su preocupación, tras confirmarse la aprobación de la reforma fiscal.
El presidente de Amcham, Róger Arteaga, aseguró que están analizando la nueva reforma a la Ley de Equidad Fiscal, por lo que han realizado encuentros con diferentes empresarios, quienes se han mostrado preocupados por la forma en cómo se negoció la ley.
“Nos dicen que no se explican cómo los negociadores (de esta ley) no se percataron del perjuicio para los pequeños empresarios”, indicó Arteaga.
Por su parte, este jueves el presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) reconoció que no todas las cámaras estuvieron de acuerdo con la reforma tributaria, y principalmente en lo relacionado con el impuesto de pago mínimo (IPM).
Núñez Morales comentó que los pobres serán los más afectados con la nueva carga tributaria.
“Los pobres están siendo perjudicados, porque la cadena de circulación del dinero está siendo interrumpida por el Gobierno, a través del aumento impositivo; lo que viene es un aumento del desempleo”, aseguró el diputado ante el Parlacen.
EN CARAZO NO HUBO “CONSENSO”
Mientras, el diputado por la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) Wilber López dio a conocer una solicitud pública que le efectuó la Cámara de Comercio, Agricultura e Industria de Carazo, para que se opusiera a la reforma fiscal.
Los directivos de la cámara empresarial departamental señalaron que sobreviven “con las uñas” para enfrentar la crisis económica actual.
“Nosotros estamos conscientes de que se requiere mejorar la recaudación fiscal. Sin embargo, estamos plenamente convencidos, al analizar dicha iniciativa, que llevará a la quiebra económica y al desempleo a una buena cantidad de negocios y personas en nuestro departamento”, expresaron miembros de la junta directiva de la cámara económica de Carazo.
La cúpula del Cosep estuvo presente el jueves, cuando se discutió y aprobó la reforma fiscal con los votos del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Alianza Liberal Nicaragüense y Bancada por la Unidad Nicaragüense, mientras que BDN y Movimiento Renovador Sandinistas, más tres PLC, se opusieron.
“El Cosep dividió a la oposición, pudimos haber estado juntos, pero el Cosep le dio los votos que necesitaba al Gobierno, dividió a la oposición”, manifestó Núñez Morales.
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