La guerra de Afganistán, donde el presidente estadounidense Barack Obama quiere acometer una escalada militar para incrementar en 30,000 los 68,000 soldados desplazados en la actualidad, ha costado a EE.UU. en ocho años unos 150,000 millones de dólares. El gobernante espera con la nueva estrategia detener el avance de los talibanes y brindar estabilidad a la conflictiva región, aunque “confía” en que los países aliados en la OTAN contribuirán por su parte con más refuerzos. Obama espera además “acelerar la transferencia de responsabilidad a las fuerzas afganas”, lo que permitiría un proceso de retirada de los marines en julio de 2011.
LA PRENSA/AFP/MANPREET ROMANA