SAN JOSÉ/ACAN-EFE
Autoridades gubernamentales y excombatientes de la última guerra civil de Costa Rica celebraron hoy en un acto oficial los 61 años de la abolición de las Fuerzas Armadas en el país centroamericano.
La ceremonia se realizó en un museo de la ciudad de Alajuela, unos 20 kilómetros al noroeste de San José, a donde acudieron el presidente en funciones, Francisco Antonio Pacheco, ministros y algunos de los últimos militares que tuvo el país.
Estuvo ausente en el acto el presidente óscar Arias, quien se encuentra de gira por Europa.
El ya fallecido caudillo y ex presidente costarricense José Figueres Ferrer abolió las fuerzas militares de Costa Rica el 1 de diciembre de 1948, semanas después de concluir la última guerra civil del país, y desde entonces los gobiernos dedican más recursos a salud, educación y bienestar social.
El presidente en ejercicio alabó en la actividad la figura de don Pepe Figueres, pues «sólo una persona como él tenía la visión» para terminar con las fuerzas armadas.
«Debemos agradecerle por la eliminación del ejército y convertir a Costa Rica en el primer país efectivamente desarmado del mundo», indicó Pacheco.
Pacheco también destacó que al eliminar su Ejército, Costa Rica cuenta con fondos que «pueden aplicarse de muchas maneras y el empeño de quienes hoy dirigen el país está enfocado en emplear la mayor cantidad de recursos para mejorar el nivel social de los costarricenses, sobre todo de que aquellos que más lo necesitan».
Tras la abolición de su Ejército, Costa Rica sólo cuenta con la Policía, llamada Fuerza Pública, que en la actualidad integran cerca de 12.000 miembros que protegen a los 4,5 millones de habitantes del pequeño país centroamericano.