Por Marina Román/EFE
Ganador mundial en las siete distintas categorías en las que ha competido, capaz de aguantar doce asaltos sin apenas alterar su ritmo cardiaco y con una altura de 169 centímetros, el boxeador filipino Emmanuel Dapidran Pacquiao (“Pacman”), es un auténtico gigante cuando se mete dentro de las 16 cuerdas.
Manny, el pasado 14 de noviembre, se proclamó campeón del peso welter, versión Organización Mundial de Boxeo (OMB), y ha conseguido de esta manera su séptimo título mundial en siete pesos diferentes.
Tras la pelea, Pacquiao se llevó una bolsa de trece millones de dólares. Y el derrotado, Cotto consiguió la mitad. El boxeador se queda con la marca de 55 combates ganados, tres nulos y sólo dos derrotas, de ellos 38 triunfos por nocaut.
A la vuelta a su Filipinas natal, Pacquiao no fue el centro de todas las cámaras sino que lo ha sido su mujer, Jinkee, a causa del escándalo por una supuesta infidelidad del boxeador. Se le ha relacionado con la actriz Krista Ranillo. El tema ha ocupado portadas de los periódicos más importantes del país y ha protagonizado muchos minutos en los programas de mayor audiencia.
El deportista declinó contestar preguntas sobre el polémico tema cuando regresó a su país y aseguró en medios filipinos que lo único que quería era descansar en su isla de residencia, Mindanao, junto a Jinkee y el resto de su familia.
En Filipinas, Pacman celebró también la hazaña de haber conseguido el séptimo título mundial con sus vecinos. Para ello se organizó una comitiva que recorrió varias zonas de Manila y finalizó en Mail of Asia, el tercer centro comercial más grande del mundo, donde se organizó una fiesta en su honor.
El boxeador, que parece no tener límites, hablaba de su futuro en declaraciones a la prensa en las Vegas cuando terminó el combate “Tenemos que pensar con tranquilidad en cuanto al futuro, pero lo que sí hemos definido es que ésta, la del peso welter, será la última división en la que pelearé”.
Pacquiao ha descubierto cualidades del boxeo hasta ahora desconocidas. La expectación por los duelos del púgil es tal que se ha comprobado que cuanto más tiempo pasa el filipino sobre el ring, más se reduce el índice de criminalidad en las calles de Manila.
Los combates de Pacman influyeron incluso en la liberación del misionero irlandés Michael Sinnott, que tras un mes de secuestro fue liberado porque sus captores querían ver cómo Pacquiao obtenía el séptimo cinturón de campeón: “Tu libertad es nuestra libertad. No queremos estar aquí durante mucho tiempo y queremos ver la pelea de Pacquiao”, aseguró Sinnott que le dijeron los secuestradores.
El boxeador puede, desde 2006, presumir de tener su propio “biopic”. Paquiao: la película que se entrenó con gran éxito en los cines filipinos en el 2006.

En ella se hace una retrospectiva que va desde sus inicios como panadero hasta sus primeros combates en el ring con 16 años. Pero ése no será el único contacto que tendrá con el cine. Estas Navidades está previsto que se estrene Wapakman en cuyo reparto se incluye a Krista Ranillo, con quien ya hemos comentado que se le ha relacionado, y Nicole Scherzinger, la cantante filipina de Pussycat Dolls.
Por otro lado, la lista anual de la revista económica Forbes sitúa a Pacquiao como el sexto deportista mejor pagado del mundo con cuarenta millones de dólares. Superado sólo por Tiger Woods, Kobe Bryant, Michael Jordan, Kimi Räikkönnen y David Beckham.
Además, el nombre de Manny Pacquiao también aparece en la lista de los cien personajes más influyentes del mundo, elaborada por la revista Time. Su nombre se sitúa en la clasificación de “héroes e iconos”, junto al de George Clooney, Rafael Nadal, a la presentadora de televisión Oprah Winfrey.
Por si fuera poco, es el único deportista filipino cuya cara está impresa en sellos de correos.
Pacquiao ha expresado en varias ocasiones su deseo de dedicarse a la política una vez cuelgue los guantes. Tras un intento fallido de obtener un escaño en el Congreso de su país, en el año 2006, el filipino ha asegurado que esa batalla no está del todo perdida y quiere volver a pelear por el puesto. Las elecciones se celebrarán el próximo 10 de mayo y su popularidad crece como la espuma.
Una vez concluida la “batalla política” imaginamos que hará igual que al final de cada batalla sobre el ring: cantar.
Pacman tiene, de hecho, un grupo de música que se llama MP Band, con el que se fue a tocar la misma noche en la que se proclamó campeón de peso welter. Interpretaron temas tan conocidos como La Bamba o Imagine.