Un total de 130 niños quemados reporta el Hospital Vélez Paiz, de Managua, hasta los primeros días de noviembre, lo que se traduce en un promedio de 11 niños afectados por mes, informó ayer el doctor Noel Larios.
El médico, quien es subdirector de ese centro asistencial, indicó que hasta la fecha no reportan quemados por pólvora, situación que podría variar cuando entremos al mes de diciembre, donde el uso de juegos pirotécnicos se vuelve común.
A pesar de las cifras, éstas son menores que las del año pasado cuando hubo 161 afectados.
Similar al año pasado, las principales causas de quemaduras este años son por escaldaduras (líquido caliente) ígnea (fuego) e incandescente, es decir por metales u objetos calientes.
El mayor número de niños quemados se ubica entre las edades de los 5 y los 14 años. Luego están los del rango de uno a cuatro años y los menores de un año.
Datos de los últimos años indican que los niños resultan más perjudicados que las niñas, cuando se trata de quemaduras.
OJO CON LA PÓLVORA
Con las festividades de la Gritería, Navidad y Año Nuevo el uso de pólvora se hace frecuente y por lo general hay niños afectados. Por eso, el hospital ya está listo para atender estos casos.
El año pasado, según el doctor Larios, reportaron 11 quemados, pero sólo tres fueron considerados en estado de mayor peligro. Un equipo de seis cirujanos plásticos dirigirá a doctores y enfermeras para estar atentos ante cualquier incidente.
En las vacaciones los niños tienen mayor oportunidad de manipular productos pirotécnicos, muchas veces sin el cuido debido de sus padres, alertó el médico.
“El mensaje es que los niños no manipulen pólvora para evitar accidentes, pero como para este tiempo permanecen en las casas por las vacaciones, los padres también deben estar atentos a que no circulen por donde hay líquidos calientes, por ejemplo la cocina”, dijo Larios.
El mensaje de los médicos del Vélez Paiz es garantizar la vida de los afectados.
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