CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Una bomba explotó en el cuello de la niña Lelia Noemí González, de 10 años, el anochecer del domingo, durante la entrada de la imagen de la Virgen del Hato a la ciudad de El Viejo, Chinandega.
La menor fue internada, en el Hospital Materno Infantil Mauricio Abdalá, con dolor intenso por la quemadura y dificultades con la audición.
Un joven médico del referido centro asistencial se acercó a la Sala y prohibió la mañana de ayer a los familiares conversar sobre el tema.
“La niña ya se encuentra bien”, es lo que dijo una amiga de la madre de la niña, quien salió a realizar una diligencia.
Ayer la Policía investigaba si el que lanzó el explosivo intentaba lesionar a otras personas o se trató de un accidente.
El grave incidente alertó a las autoridades y ayer de nuevo se anunció el plan pólvora Diciembre Seguro, que inició a mediados de este mes. Esta semana se instalaron los primeros 21 tramos donde se venderá pólvora.
DEBEN PORTAR PERMISOS
El subcomisionado Luis Alberto Aguirre, jefe de la Dirección de Armas, Explosivos y Municiones (DAEM), comunicó ayer que los permisos otorgados fueron para tramos temporales.
Los primeros tramos donde se vende pólvora ya funcionan en Chichigalpa y Corinto (dos en cada ciudad), uno en Somotillo y 16 en la calle posterior a Casa Pellas, en la zona este de la ciudad de Chinandega.
“También los tiradores de juegos pirotécnicos deben estar autorizados para las actividades religiosas, programadas para evitar incidentes”, manifestó Aguirre.
El plan pólvora incluye retenes para el transporte seguro y evitar el trasiego ilegal de juegos pirotécnicos.
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