Al anunciar los planes policiales a través de los cuales prometió seguridad a ambos bandos, Granera sostuvo que autorizó la marcha oficialista a salir desde el Hotel Hilton Princess hasta la laguna de Tiscapa, pero no detalló el resto de la ruta, mientras a la sociedad civil le autorizó la ruta de salida desde la rotonda Jean Paul Genie hasta concluir frente a las instalaciones del Consejo Supremo Electoral (CSE).
La directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, anunció ayer la autorización de marchas paralelas de los grupos oficialistas y de la sociedad civil en un mismo día, pero con salidas de distintos sitios y no como había anunciado el dirigente del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) y diputado orteguista Gustavo Porras, desde la rotonda Jean Paul Genie.
Siete mil policías estarán dispuestos para el plan. La misma jefa policial estará en las calles, al frente de las tropas especiales que a su vez estarán en medio de las dos manifestaciones para evitar agresiones como es el temor entre los opositores, dado los antecedentes de violencia de parte de los grupos de choque orteguistas.
El vicepresidente Jaime Morales Carazo se mostró preocupado por un posible brote de violencia en Managua cuando tengan lugar de forma paralela las marchas del oficialismo y de las organizaciones civiles, por lo que sugirió que una de las actividades debía cambiar de fecha. “El que se ceda o se negociase un cambio de fecha o lugar, creo que se ganaría más (…) Yo quisiera creer que podrán ocurrir algunos rifirrafe. (…) Es mi opinión que una de las partes cediera o negociara para decir yo la hago este sábado y tú la haces el otro sábado”, expresó.
Por su parte, representantes de la Comisión de la Juventud de la Coordinadora Civil condenaron la práctica del partido de gobierno de utilizar a los jóvenes “para protagonizar peleas callejeras y enfrentamientos a favor de una clase política que ha quedado en deuda con el país, y los sueños de un mundo mejor para los jóvenes”, dijo Yarrince Vílchez, dirigente de Rivas.
Alexander Miranda hizo un llamado a “esos jóvenes” a no dejarse manipular “por nada ni por nadie”, a ser dignos y a defender el país con la bandera azul y blanco y no con banderas partidarias.
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Granera anunció tres puntos que estarán bajo control policial, uno de ellos será entre la rotonda Rubén Darío y el CSE donde culmina la marcha de la Sociedad Civil. Según prometió Granera, no escatimará esfuerzos para garantizar el derecho de marcha de los nicaragüenses e insistió en su llamado a la manifestación cívica.
Los comisionados generales Horacio Rocha y Francisco Díaz estarán a cargo de los planes en los departamentos y carreteras, mientras el comisionado general Carlos Palacios lo hará desde el trabajo de inteligencia en los barrios “potenciales de peligro”. Para los accesos a Managua estará el también comisionado general Róger Ramírez.
ORTEGA PRESIONÓ POR SU MARCHA
Se conoció que en la reunión que Granera sostuvo la noche del martes con los representantes de la marcha oficial, estuvo el presidente Daniel Ortega ante quien la jefa policial habría defendido la institucionalidad policial.
Ortega reconoció la tarde de ayer que todos los nicaragüenses tienen derecho a marchar, para lo cual dijo que la Policía garantizará la seguridad de los participantes.
Las caravanas que serán encabezadas por patrullas policiales saldrán cada hora por separado y el país será subdivido en 154 tramos de carreteras, patrullados cada 10 kilómetros. No obstante, Granera dijo que no prohibirán los morteros, pero justificó que no permitirán que quienes los portan se acerquen a una distancia en la que se puedan agredir.
Ortega estimó que el 21 será “una prueba de fuego para quienes están a favor de la paz y quienes están a favor de la confrontación”, y precisó: “Todos los nicaragüenses tenemos derecho a marchar, hasta yo tengo derecho a marchar”.
SORPRESIVO CAMBIO DE TONO DE ORTEGA
El mandatario dijo que quienes marchen podrán hacerlo “diciendo lo que querramos, pero sin agredirnos, sin convertir a Managua en un campo de batalla”. Llamó a sus partidarios y a los opositores a desarrollar “una jornada de paz”, ya que, según él, la marcha del 21 de noviembre se ha convertido en “una provocación”. Sostuvo que es responsabilidad de la Policía que no se produzcan enfrentamientos. Queremos, dijo Ortega, que sea: “Salió, marchó y regresó sano y salvo a su casa”.
Por otro lado, Granera reaccionó a publicaciones periodísticas diciendo: “La Policía no ha estado ni estará el 21 ni ningún otro día pintada ni doblegada”.
SIN PIEDRAS NI MORTEROS
Juana Jiménez, del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), manifestó que hay un esfuerzo extraordinario de la Policía por disminuir los riesgos de confrontación. Dijo que en la reunión las autoridades confiaron que “no quieren tener una imagen negativa que se está construyendo a nivel de opinión política”. Jiménez estima que la Policía está dando la batalla por rescatar su propia institucionalidad, por garantizar una imagen de autoridad.
Violeta Granera, del Movimiento Por Nicaragua, dijo: “Hay un plan de seguridad y protección a la ciudadanía serio y completo, estamos confiando que la Policía va a proteger la seguridad y el orden, hemos logrado la mayor parte de la ruta que hemos pedido, con esta decisión y este acuerdo se está demostrando que todavía el señor (Gustavo) Porras e inclusive el presidente de la República no son dueños de las calles de Nicaragua”.
Granera advirtió que “la marcha cívica no lleva morteros, no lleva piedras” y hoy le pedirán a los políticos que confirmen este compromiso.
Mientras, la Asociación Nicaragüense Proderechos Humanos (ANPDH), instó a la población a luchar cívica y pacíficamente por sus derechos.
El diputado de la bancada liberal, José Pallais, lamentó que las autoridades policiales hayan permitido que sean dirigentes del FSLN los que mandaten lo relacionado a la marcha.
Según Pallais, Granera está “obligada” a renunciar a ese cargo, al quedar al descubierto que quien manda es el diputado Gustavo Porras, y no ella.
( Colaboración de Lucydalia Baca, Wendy Álvarez, Roberto Mora y María José Uriarte )
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