CORRESPONSAL / RIVAS
Pequeños y medianos productores de las comunidades aledañas al volcán Maderas, en Altagracia, Isla de Ometepe, amenazaron con realizar una huelga si la Alcaldía no les da una explicación sobre la disposición de no dejar ingresar camioneros de otros países para que les compren directamente la producción de plátanos.
La preocupación de los pequeños y medianos productores, por la medida dictada mediante una resolución administrativa que no permite que camiones de más de siete toneladas ingresen a comprar directamente a los productores, ya fue dada a conocer al alcalde Orlando Meza.
El argumento para aplicar esa medida es que los transportistas extranjeros dañan las calles.
[/doap_box]
La misiva enviada a Meza fue firmada por más de cien productores de Tichaná y San Pedro.
En la carta, fechada el 2 de octubre de 2009, los plataneros de San Pedro y Tichaná plantearon al alcalde Meza, que “no es posible que nos pongan trabas para poder negociar directo con los hondureños y salvadoreños nuestro plátano, somos sabedores que tenemos un comercio libre de negociar o vender nuestra producción a como mejor nos convenga”.
SIN RESPUESTAS
Sin embargo, hasta la fecha la municipalidad, ni la Empresa de Transporte Municipal de Altagracia (Entrama) han dado respuesta. Es precisamente esta última entidad, que goza del visto bueno de la Alcaldía, que determinó que quienes acarrearían la producción de plátanos serían los camioneros locales (aglutinados en esa empresa), quienes se encargarían de llevar el producto hasta los transportistas hondureños y salvadoreños, que se quedarían en el casco urbano del municipio.
Pero los productores aseguran que de esa forma les pagan menos por producción, pues los camioneros les cobran por llevar los plátanos y encima cobran comisión a los transportistas de El Salvador y Honduras.
LA PRENSA buscó en reiteradas ocasiones la versión del alcalde Orlando Meza, pero no ha sido posible.
EN MAL ESTADO
El productor Juan Francisco Ruiz Oporta dijo que de los 36 camiones de la cooperativa recién creada, que tienen el permiso de ingresar a sacar sus plátanos, “sólo como diez son regulares, los otros están en mal estado, y nos va a hacer falta vehículos en que sacar nuestra producción, porque lo mejor de la cosecha del plátano es de noviembre a marzo, donde se corta plátano hasta cuatro veces por semana”.
Serapio Sánchez González lamentó que la Alcaldía haya tomado esa decisión y dijo que se sentían aislados y marginados, porque en Moyogalpa los productores le venden a quien llegue.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 B