Una lucha a muerte. El colegio Notre Dame y el Instituto Loyola midieron fuerzas en el campo de batalla como todos unos guerreros.
Fuerza, destreza e inteligencia. Ambos equipos dejaron sudor y esfuerzo en la Pista de Aplicación Militar del Cadete, del Centro Superior de Estudios Militares (CSEM), pero sólo “Las Panteras” lograron sobrevivir a la final de año gracias a sus tácticas y trabajo en equipo.
Luego de un primer encuentro, Norena Sandino y Enrique Meneses, junto a Winnifred Medina y Joshua Lacayo, ganadores de la primera y segunda temporada del Desafío X-Treme 2009 respectivamente, debían enfrentarse por última vez para realizar un circuito que pondría a prueba su condición física, su espíritu de lucha y su capacidad de trabajar en equipo.
La ayuda mutua, la persistencia y ansias de ganar, fueron los elementos clave que llevaron a la victoria a los chicos del Notre Dame, quienes a pesar de no haber conquistado del todo el circuito en el campo militar, su trabajo en pruebas pasadas y el puntaje acumulado fueron sus cartas de oro.
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¡FIRMES!
Bajo la voz de mando de una brigada de militares los dos equipos se dispusieron a calentar mientras escuchaban las instrucciones expresas de la competencia: trabajo en equipo, superación de todos los obstáculos y la mayor rapidez posible.
Para el binomio del Notre Dame pareció ser un reto más duro y cansado, pues fueron quienes arrancaron la competencia pasadas las 9:00 de la mañana.
Luego de la señal del silbato que indicaba la salida, Enrique y Norena se lanzaron literalmente al campo arrastrándose bajo un cerco de púas, saltando vallas, esquivando obstáculos, sumergiéndose en pilas, atravesando trincheras y escalando muros.
Mientras tanto Los Lobos del Loyola no perdieron el tiempo para calentar, pero sobre todo para analizar el desempeño de sus rivales y planear una estrategia que superara los errores de sus contrincantes y los colocara en ventaja.
Así fue. Winnifred y Joshua se desplazaron como unos expertos por el terreno. Cruzaron vallas, realizaron el pasamanos, saltaron troncos, desafiaron el vértigo subiendo escaleras y vencieron la prueba de fuego: El Caballo de Troya.
LA UNIÓN HACE LA FUERZA
Su desempeño, impecable. Su tiempo: casi perfecto. “Las Panteras” y “Los Lobos” estuvieron feroces, dejaron su corazón en el campo y demostraron que más allá de ser buenos deportistas conforman verdaderos equipos.
Aunque la rapidez y la agilidad del segundo equipo fue bastante notoria, esto no le valió mucho al Loyola, pues los resultados de la competencia anterior habían afectado notablemente su puntaje en el marcador final. Aquí fue donde “Las Panteras” tomaron ventaja.
Al cerrar el circuito las autoridades militares, a cargo del reto, explicaron que aunque los obstáculos ponen a prueba condición física, resistencia, equilibrio y coordinación, el trabajo en equipo es fundamental en todo momento.
“Los Lobos” del Loyola por esta vez probaron un poco el sabor de la victoria, mientras tanto, “Las Panteras” del Notre Dame saborean los manjares de un triunfo defendido con garras y dientes.
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