Manny Pacquiao ya ha dejado de disparar, pero el impacto de sus golpes continúa estremeciendo la historia, mientras derriba escepticismos y amontona admiradores.
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- Ross Greemburg, presidente de Deportes de la cadena HBO, informó que Floyd Mayweather Jr. dejó en claro su interés en pelear con Manny Pacquiao en su próximo duelo.
- Millones de dólares se ganó Manny Pacquiao en su pelea ante cotto, quien se llevó 6.5 millones
Estoy feliz de lo que he logrado, pero no iré por una octava corona. Creo que he subido suficiente y no creo que sea prudente seguir haciéndolo, dijo el formidable peleador.
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El explosivo peleador filipino recurrió a su electrizante arsenal la noche del sábado y entregó vencido en el duodécimo asalto a Miguel Cotto, para asegurar su ingreso al espacio reservado sólo para leyendas del boxeo.
De paso, Pacquiao colocó sobre su cabeza una séptima corona mundial de una categoría distinta, un hecho sin precedentes en la historia del pugilismo mundial, el cual durante una extensa época hizo reverencia a los ganadores de tres títulos.
Pacquiao, quien ha redefinido la temeridad para convertirla en heroísmo, apretó el acelerador a fondo a partir del segundo asalto y con su velocidad y poder se dedicó a castigar a Cotto, quien al final prefería huir.
Pero al inicio Cotto fue quien impuso el ritmo. Al menos lo hizo en el primer asalto, cuando recurriendo a su jab mantuvo a Pacquiao fuera de la línea de fuego y logró acertarlo con golpes de mucha consideración, lo que creó cierta inquietud.
Sin embargo, una vez que el filipino se probó él mismo que era capaz de resistir la pegada de Cotto, se lanzó al ataque con todo su vigor y mientras abría su ofensiva con su derecha veloz, la completaba con su poderosa izquierda, que envió a la lona a Cotto en dos oportunidades.
El rostro desfigurado de Cotto, su incapacidad para anticipar los ángulos que utilizaba Pacquiao al disparar y su decisión de ir hacia atrás para evitar lo peor, hizo que la pelea fuera detenida en el duodécimo asalto.
Y tras el final, aún podíamos ver ya en nuestra memoria a Pacquiao atacando sin pausas, moviendo su cintura y esquivando el mejor esfuerzo de Cotto, mientras lo castigaba a su antojo, hasta convertirlo en una calamidad ambulante.
Ahora lo que queda por definirse en la próxima parada de Pacquiao y todo hace indicar que será ante Floy Mayweather Jr., el excéntrico boxeador de Grand Rapids, Michigan, quien ha vuelto tras un breve retiro.
Mayweather, invicto en 40 peleas, con 25 nocauts, emerge como el nuevo reto para Pacquiao y ciertamente es un desafío sumamente complicado.
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