BUENOS AIRES/EFE
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó hoy «una enérgica condena» a la suspensión de las garantías constitucionales en Honduras, además del cierre de emisoras y «restricciones constantes periódicas» que sufren otros medios del país centroamericano.
«Similar condena» le cabe «a las agresiones que ambos bandos en pugna» tras el golpe de Estado de junio último «provocaron» contra los medios de comunicación y periodistas, que fueron blanco de ataques «por expresar sus puntos de vista e informar de acuerdo a sus criterios editoriales».
El pronunciamiento forma parte de resoluciones sobre Honduras, entre otras aprobadas por la 65 Asamblea anual de la SIP, que concluye hoy en Buenos Aires al cabo de cinco días de seminarios y debates.
La SIP sostuvo que «no tienen asideros legales» las denuncias de organismos humanitarios presentadas contra «medios de comunicación independientes» ante la Corte Penal Internacional (CPI) bajo el cargo de «promover y alentar el crimen de persecusión política» a quienes se opusieron al golpe de Estado del 28 de junio contra Manuel Zelaya.
Las denuncias efectuadas a la CPI por la Federación Internacional de Derechos Humanos y la Asociación Pro Derechos Humanos de España ante la Corte Penal Internacional tienen «una intención mediática y propagandística para desprestigiar a los medios independientes» y «tratar de influir» en sus criterios editoriales, aseguró.
En este sentido, la SIP expresó su «preocupación por la utilización de estos procedimientos», que en su opinión «tergiversan los objetivos sobre el papel que le cabe a los medios de comunicación» dentro de las garantías constitucionales que protegen el derecho a la libertad de expresión.
Las resoluciones sobre Honduras hacen un llamamiento a los «grupos antagónicos» para que «cualquier búsqueda de solución a la crisis política actual tenga como norte los principios fundamentales de la libertad de prensa».