Tres nuevos inmortales

Nada que ver con aquellos desbordes de 35 y 40 personajes que inundaron el Salón de la Fama del Deporte en sus primeras dos ceremonias, permitiendo ingresar a algunos discutibles.

 

 

 

Nada que ver con aquellos desbordes de 35 y 40 personajes que inundaron el Salón de la Fama del Deporte en sus primeras dos ceremonias, permitiendo ingresar a algunos discutibles.

 

En los últimos años han cambiado los sistemas de elección. Y Roberto “Bobby” Espino, Adolfo Álvarez y William Ramírez (q.e.p.d.) son parte de esa nueva exigencia. Sólo calidad.

 

Anoche, en el Estadio Nacional Denis Martínez, se les honró como los nuevos miembros del salón de los inmortales. Espino y Álvarez como atletas y Ramírez como promotor deportivo.

 

Amaru Ramírez tomó la placa en representación de su padre, un recordado dirigente que respaldó el desarrollo de disciplinas como baloncesto, beisbol, futbol, atletismo, artes marciales, entre otras.

 

“Hoy quiero seguir el ejemplo que él me dejó, el ejemplo de la solidaridad, de la hermandad, de la honradez”, dijo ayer Amaru Ramírez durante su intervención en la ceremonia.

 

“Es un honor. Todo atleta espera culminar así su carrera, en el Salón de la Fama”, comentó —por su lado— Espino.

 

“Creo que ambos merecíamos estar aquí. Los dos hicimos lo mejor por el país y es fruto de nuestro sacrificio en el campo”, afirmó Álvarez.

 

Espino dijo que recuerda mucho su campeonato de bateo en el Mundial de Italia en 1978, cuando cerró con .500, por 16 hits en 32 turnos.

 

Álvarez asegura que el momento que más añora fue cuando venció a Cuba en Matagalpa. “No era un partido especial, o sea, en el que se jugara algo en particular, pero era Cuba, y eso fue importante para mí”, dijo.

 

Espino fue un bateador de 1,013 hits en su carrera. Fue un artillero selectivo, versátil a la defensa y con mucho instinto.

 

Álvarez fue un veloz lanzador que impuso el orden a balazos con el Frente Sur Rivas y en 1980 llegó a coleccionar 186 ponches en sólo 168 entradas.

 

Ganador de varios lideratos en efectividad y con múltiples campañas encima de los 15 triunfos, Adolfo se convirtió más adelante en bateador y rebasó la frontera de los mil hits (1,251). Incluso, fue líder de bateo en 1987 con .377.

 

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COMENTARIOS

  1. Rick
    Hace 17 años

    Quien no recuerda aquella medalla de plata que conquisto Nicaragua en los Panamericanos de 1983 en Caracas, Venezuela?

  2. Mike
    Hace 17 años

    Gracias Tio Adolfo por darnos la alegria de tu vida y por poner el nombre de Rivas y Nicaragua en alto. eres lo mejor. felicidades

  3. bayardo baltodano
    Hace 17 años

    bien por los tres nuevos inmortales del salon de la fama en especial del comandante ramirez un saludo muy especial a su familia desde california de su amigo y hermano karifay.

  4. RGSR
    Hace 17 años

    Felicidades a estos buenos representantes del beis de Nicaragua. Estos jugadores si jugaban con ganas y amor al beis. (Espino&Alvarez)

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