- Se trata de Roberto Marenco Velázquez
CORRESPONSAL/MASAYA
Ayer fue sepultado el reconocido folclorista de Masaya y exponente de la cultura Roberto Marenco Velázquez, quien falleció la madrugada del pasado domingo a los 46 años en el hospital de Chinandega, tras sufrir una embolia cerebral.
Marenco fue ingresado al hospital luego de sufrir un desmayo, en el momento en que se encontraba impartiendo una capacitación. El pasado domingo recibió un homenaje póstumo de todos los artistas de Masaya.
Al momento de su muerte se desempeñaba como consultor del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) y trasladaba sus conocimientos a jóvenes guías turísticos de Masaya, donde su principal preocupación era fomentar el turismo a través de la cultura nicaragüense.
Marenco era director de la Casa de Cultura Alejandro Vega Matus, de Masaya, y presidente de la Asociación Cultural de Artistas de Masaya (Ascama), en fecha reciente tuvo a su cargo la celebración de la jornada de los 30 años de fundación de esa organización, así como del aniversario de la muerte del músico Alejandro Vega Matus.
INCANSABLE COMO PROMOTOR DE LA CULTURA
“Era incansable en la promoción de la cultura y la tradición y dio su apoyo a todos los artistas de Masaya”, manifestó el profesor Pedro René Gutiérrez.
Marenco fue uno de los pioneros y organizadores de los festivales de la juventud y durante 30 años promovió la capacitación y promoción de artistas locales, fue el primer director que tuvo el centro cultural Mercado de las Artesanías, donde promovió los Jueves de Verbena.
“Marenco no era solamente tradicionalista, sino un estudioso de las costumbres indígenas, que lo llevó a ocupar su cargo en el Intur, dejando su legado a guías turísticos, a la policía turística y jóvenes que recibieron sus conocimientos en la Universidad Centroamericana y la Universidad de las Américas”, añadió Gutiérrez.
También estaba organizado en el grupo folclórico Gustavo Acuña Escobar, y esperaba hacer sus presentaciones de baile de marimba en estas fiestas patronales, como parte de una tradición que mantuvo por más de 25 años.