- De parte del Gobierno de venezuela
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El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, defendió la donación ofrecida por Venezuela de seis aviones Mirage-50, dados de baja por ese país, y anunció que Ecuador negocia la adquisición de otros doce Mirage-Cheetah a Sudáfrica.
Correa criticó a los opositores a su Gobierno que han reprochado la donación venezolana y advertido de un supuesto pacto militar del mandatario ecuatoriano con su colega Hugo Chávez.
Según los opositores, “resulta que estamos recibiendo chatarra de Venezuela, (porque) cuarenta años tienen esos aviones Mirage” y se preguntan “cómo vamos a hacer volar a nuestros pilotos en esos” aparatos, dijo Correa en su habitual informe sabatino.
“Si digo que vamos a comprar aviones Mirage nuevos, (los opositores responden): Ahí está (Correa) gastando en defensa… Carrera armamentista”, añadió el gobernante al parafrasear varias de las críticas efectuadas por sus detractores.
“Los seis aviones Mirage que generosamente nos está donando Venezuela, fueron totalmente repotenciados y reconstruidos en 1996. Los que saben de aviación saben que eso significa tener aviones prácticamente nuevos en el 96 y apenas, entonces, han pasado trece años desde esa repotenciación integral”, explicó.
PACTO ENTRE MILITARES
Además, Correa se preguntó, “qué tendría de malo” tener un pacto militar con Chávez, “si Venezuela es una República hermana?… Pero ni siquiera eso es verdad”, afirmó.
Negó que haya una carrera armamentista y recordó que la flotilla de aviones de combate que tiene Ecuador es obsoleta, por lo que necesita su renovación.
Correa también respondió a los opositores en el sentido de que aceptaría una donación de cualquier país.
“Que Estados Unidos me regale esos seis Mirage y le devuelvo los Mirage a Chávez. Qué les parece?… y se acabó el lío”, apuntó Correa.
Además, anunció que Ecuador va a “comprar doce Mirage, que se llaman Cheetah, repotenciados también, a Sudáfrica”, como parte de “un proceso de transición para renovar nuestra flota supersónica, que está hecha un desastre”.
El objetivo —remarcó— será tener “unos cinco años esa flota de segunda mano” para luego “planificar, adecuadamente, y ver por qué opción nos vamos”.