- “Hay que ser cuidadosos cómo y para qué se piden recursos”, dice Montealegre
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La iniciativa de crear un fondo económico para la “lucha contra el Gobierno de Daniel Ortega” a partir de donaciones de los nicaragüenses en el exterior no parece animar a todos los nicaragüenses, que en su mayoría se muestran escépticos sobre el manejo de esos recursos o la idoneidad de su promotor, el ex político conservador y comentarista opositor Jaime Arellano.
La iniciativa divulgada por correo electrónico en los Estados Unidos y revelada ayer por LA PRENSA generó noventa comentarios entre los lectores de la edición digital del Diario.
En cambio, varios políticos de la oposición reaccionaron más cautelosos y prefirieron no comentar la propuesta.
“No te estoy capeando el bulto”, insistió el ex canciller y diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Francisco Aguirre Sacasa, tras justificar que no podía opinar sobre la iniciativa porque no había leído de ella por falta de tiempo y problemas con su computadora. “Tal vez hable con Jaime para conocer de qué se trata. Prefiero hablar bien documentado”, agregó Aguirre.
El ex candidato presidencial y diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Eduardo Montealegre, dijo que “hay que ser cuidadosos cómo y para qué se piden recursos”.
“Después pueden salir muchos otros pidiendo recursos para causas nobles y muy patrióticas”, advirtió Montealegre.
“Siempre he abogado por construir y respetar instituciones. La causa de nuestros males ha sido durante toda nuestra historia apoyar proyectos personales”, agregó escuetamente el diputado opositor.
El domingo, Jaime Arellano explicó a LA PRENSA que su iniciativa no busca respaldar proyectos personales ni personalidades específicas, sino instalar y fortalecer Comités Voluntarios para la Defensa de la Democracia, que sean un contrapeso para “las zanganadas” de los paraestatales Consejos del Poder Ciudadano (CPC).
Sin embargo, el primero de los comentarios en la edición digital de LA PRENSA advertía que “nadie debería de donar a estas organizaciones hasta que exista una transparencia absoluta”, porque “hay tanta corrupción en nuestro sistema que hay que buscar la mejor solución para no robar el dinero o la esperanza”.
Otros lectores preguntaron dónde podían depositar su cuota y aseguraban estar dispuestos a aportar hasta cien dólares, sobre los tres, cinco o diez que como mínimo sugiere Arellano que le den.
Algunos cuestionaron la trayectoria de Arellano o calcularon las supuestas “jugosas ventajas” que éste lograría con el aporte de los nicaragüenses “ingenuos”.