- Se reportan hasta 40 muertos y muchos desaparecidos
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Ver Infografia > Un poderoso terremoto de entre 7,9 y 8,3 grados de magnitud en la escala Richter, seguido de un tsunami, azotó el Pacífico Sur entre los archipiélagos de Samoa y de Samoa Estadounidense el martes al amanecer, causando un número no precisado de muertos y desaparecidos.
La mayoría de las víctimas mortales se produjo en la aldea de Lalomanu, situada al sureste de la isla de Upolu, la segunda mayor de Samoa, de acuerdo con residentes citados por Radio Nueva Zelanda.
Un tsunami con olas de metro y medio llegó a Pago Pago, capital de Samoa Estadounidense, enviando las aguas del mar hasta 100 metros tierra adentro antes de retroceder. Muchos automóviles quedaron varados en el lodo. Las autoridades reportaban al menos 14 muertos.
Un número no especificado de personas también falleció en la vecina Samoa.
El temblor se produjo a las 6:48 de la mañana del martes entre los dos conjuntos de islas. En Apia, capital de Samoa, las familias salieron a toda prisa de sus casas en medio de fuertes sacudidas que se extendieron hasta por tres minutos. Los medios de comunicación reportaron que la gente se había desplazado a áreas más elevadas.
FUERTE RÉPLICA
El Servicio Geológico, que calculó la magnitud en 8,0 grados, dijo que el movimiento telúrico se produjo a 35 kilómetros bajo el suelo marino, a 190 kilómetros de Samoa Estadounidense y 200 kilómetros de Samoa, con una réplica de 5,6 grados veinte minutos después.
El Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacífico, ubicado en Honolulú, emitió una advertencia de tsunami para otras áreas de este océano, incluyendo Nueva Zelanda, Hawai y las Islas Marshall. Dijo que había indicios de un tsunami destructivo para algunas costas. En Hawai, las autoridades abrieron cinco centros de emergencia. Aunque la alerta fue luego cancelada.
ALDEA BARRIDA
El neozelandés Graeme Ansell indicó que la aldea costera de Sau Sau Beach Fale fue barrida.
“Fue muy rápido. Toda la aldea ha sido arrasada”, le dijo Ansell a la Radio Nacional desde una colina cerca de Apia, la capital de Samoa. “No queda un edificio en pie. Todos nos subimos a las colinas, y una persona en nuestro grupo tiene una pierna fracturada. Aquí habrá mucha gente que requiera ayuda urgente”.
Una vecina de la aldea de Potasi dijo haber visto los cadáveres de tres niños que fueron aplastados por los escombros de una casa.
En esta zona el tsunami alcanzó los tres metros de altura. El personal del puerto corrió a zonas altas, y la Policía, que llegó muy pronto al lugar, instruyó a la población moverse tierra adentro.
“Fue muy fuerte; fue largo, duró al menos dos minutos”, dijo un residente a la radio local. “Fue el más fuerte que he sentido. Usted podía ver los árboles y las casas temblando”, explicó.