- Multitudinaria marcha recorrió ayer Tegucigalpa, pidiendo a Zelaya que se entregue a la justicia
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Miles de hondureños que reclaman la vuelta a la calma marcharon ayer en Tegucigalpa pidiendo que el depuesto mandatario Manuel Zelaya abandone el país o se entregue a la justicia para enfrentar los cargos por abuso de poder.
En el plantón, líderes de organizaciones de la sociedad civil reclamaron a los gobiernos extranjeros que no sigan interfiriendo en la crisis hondureña porque la están complicando y empujando a Honduras a un abismo.
Con carteles como “Honduras más independiente que nunca”, “No tenemos miedo” o “Elecciones”, los manifestantes se movilización bajo la dirección de la Unión Cívica Democrática, que agrupa a colectivos favorables al Gobierno de facto de Roberto Micheletti.
“El pueblo está condenando la intromisión de la Organización de Estados Americanos (OEA), Estados Unidos y hasta la Unión Europea”, dijo Gladys Hernández, abogada de 45 años que participaba en la marcha.
Para Hernández, el diálogo es importante pero sin intromisiones del exterior, y aconsejó a Zelaya, quien se encuentra desde el lunes en la Embajada de Brasil, que “espere acostado ahí, que el pueblo no lo quiere en el poder”.
“Honduras es un país pequeño en tamaño, pero grande en valentía”, agregó la abogada, quien en las últimas elecciones votó por Zelaya.
QUE SE ENTREGUE
Jorge Funes, de 71 años y jubilado, descartó que la presión internacional pueda hacer cambiar la situación y que el Presidente depuesto regrese al poder. Para Funes, “la única forma” de resolver la crisis política que vive el país es que Zelaya “se entregue y se someta a las leyes”.
Vestidos con camisetas blancas, los simpatizantes del régimen de facto marcharon este jueves entre la sede de la ONU y las proximidades de la Embajada de Estados Unidos, donde gritaron consignas contra el presidente Barack Obama, quien apoya la restitución de Zelaya, tal como el resto de la comunidad internacional.
“LULA LLEVATE ESA MULA”
“Padre Tamayo, llevate ese caballo”, “Lula, Lula, llevate esa mula” y “Sacaremos ese buey de la Embajada”, “Para Mel la cárcel” gritaron los manifestantes al pasar cerca de la Embajada de Brasil, que se encuentra acordonada por centenares de militares y policías antimotines.