- Analistas señalan que no tiene el control total del país
El gobierno de facto hondureño reaccionó con “poca racionalidad” al sorpresivo retorno del mandatario derrocado Manuel Zelaya al país, y ha dado señales de no tener la situación interna bajo completo control, estimaron este martes analistas.
Su retorno puede acelerar un diálogo con el régimen de facto, pero es difícil pronosticar si la crisis acabará pronto, aunque seguramente en su superación tendrán un papel clave los militares, según los analistas.
Zelaya regresó furtivamente el lunes, casi tres meses después de ser depuesto y exiliado, y se refugió en la embajada brasileña, en momentos en que el régimen de facto buscaba que la ciudadanía olvidara el golpe de Estado del 28 de junio y se concentrara en la campaña de las elecciones de noviembre.
En reacción a su llegada, el presidente de facto Roberto Micheletti impuso un toque de queda de 26 horas que ayer prolongó por 12 horas más, cerró los aeropuertos —y en la práctica todas las fronteras—, y dio un portazo a los esfuerzos de mediación del presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias.
“Estando Zelaya en la embajada no tiene posibilidad de salir, por lo tanto declarar un estado de sitio por más de 24 horas, más las medidas que está tomando, no dicen relación con las capacidades que el gobierno debería tener”, dijo a la AFP el analista Francisco Rojas.
“El gobierno reacciona de una manera muy rara. Creo que prima poca racionalidad en su reacción. Si tiene control de la situación, no debería tener una reacción como ésta”, agregó Rojas, secretario general de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), con sede en San José.
“A mí me parece que la clave inmediata de todo está en el Ejército. Creo que algunas facciones del Ejército tienen que estar apoyando a Zelaya, pero quizás no han tenido la fuerza suficiente para imponerse”, dijo el analista panameño Julio Yao.
“Que el Gobierno de Estados Unidos apoye a Zelaya tiene que tener una repercusión muy fuerte en los mandos militares” hondureños, expresó. “Debe de haber un conflicto muy serio a nivel de los militares y posiblemente en la policía. Yo pienso que el gobierno de facto tiene días para que se caiga, porque ya está demasiado aislado internacionalmente”, agregó Yao.