- Banda de siete sicarios estaba integrada por policías y ex oficiales
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GUATEMALA/ AFP
Las autoridades de Guatemala detuvieron ayer a seis policías y un ex militar acusados de asesinar a un abogado que culpó de su muerte al presidente Álvaro Colom, en un vídeo póstumo que desató la peor crisis política en la historia reciente del país.
“El mensaje hoy para Guatemala es que ustedes pueden estar tranquilos, hoy su Policía, su Ministerio Público y sus fuerzas armadas han detenido a los asesinos en uno de los casos que no han conmovido sólo a Guatemala sino a toda la comunidad internacional”, dijo el jurista español Carlos Castresana, jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), avalada por la ONU.
“La investigación sigue su curso. No podemos confirmar ni descartar cualquier hipótesis” sobre las motivaciones del homicidio del abogado Rodrigo Rosenberg, perpetrado el 10 de mayo en la capital, añadió.
El asesinato causó una crisis política tras divulgarse días después un vídeo póstumo en el que la víctima acusaba de su segura muerte al presidente Colom.
Entre los detenidos y acusados de matar a Rosenberg figura el presunto jefe de la banda, el ex policía William Gilberto Santos Divas, así como el ex militar Edwin Idelmo López y el policía activo Mario Luis Paz Mejía.
Los otros integrantes de la banda son los policías activos José Armando Ruano Gaitán, Balmore Guzmán Orellana, Lucas Santiago López y Samuel Girón Cobar.
AUTORÍA MATERIAL RESUELTA
Castresana señaló que la investigación contiene tres autorías: la material, la intermedia y la intelectual, pero “el único nivel que hemos resuelto es el de la autoría material” y aclaró que aún está pendiente llegar “hasta los responsables intelectuales e intermedios”.
Explicó que dos cámaras de seguridad cercanas al lugar del crimen dieron detalles de un vehículo utilizado, lo que condujo a las autoridades hasta su propietario, quien resultó ser Santos Divas.
Luego de desglosar los registros de más de 12,000 llamadas telefónicas, pudieron identificar al resto de la banda.
Castresana comentó que ordenaron 14 allanamientos para capturar a nueve sospechosos, pero sólo lograron la aprehensión de siete de ellos. El grupo asesinaba por dinero, pues se dedicaba a hacer extorsiones, secuestros y a robar drogas a los carteles del narcotráfico.
“Nosotros dijimos que veníamos a ayudar a las instituciones de seguridad y justicia para desmantelar esas estructuras criminales y creo que hoy podemos ofrecer ese resultado de que al menos esta estructura no volverá a matar a nadie más”, agregó Castresana.
En el operativo participaron 260 funcionarios, entre fiscales, policías y militares guatemaltecos, que contaron con el apoyo de 13 fiscales de siete países.