Los niños son el complemento perfecto para cualquier fiesta, imprimen entusiasmo, vitalidad y alegría, por eso no pueden faltar en un evento tan importante como es una boda. Ese día no son sólo invitados, sino que algunos de ellos participan como pajes (los niños) y jardineras (las niñas) y se distinguen por su vestimenta y posición en el cortejo de la novia.
De acuerdo con la directora de Academia Elegancia, Karla Argüello de Paguaga, experta en etiqueta y protocolo, los niños ocupan una posición importante en el cortejo nupcial. La ubicación dependerá si el cortejo lleva damas y caballeros.
Agrega que en Nicaragua se acostumbra emparejar a las damas y los caballeros. La jardinera precederá a la novia para señalar el camino con pétalos de rosas y flores o simplemente puede llevar un pequeño ramo, canasta o corona de flores.
Por su parte el paje llevará los anillos. En este sentido muchos novios le entregan a su mejor amigo los anillos y ponen en el corazón que lleva el paje unos anillos falsos, por temor a que el niño los pierda. Otros se deciden por atar muy bien los anillos a la almohdilla que lleva el paje, aunque muchas veces puede ser difícil desatarlos.
Esta tierna costumbre de incorporar niños al cortejo nupcial también puede tener la función de ayudar a la novia con la cola del vestido.
No olvide
Lo mejor es que los niños sean mayores de seis años. Atenderán mejor la importancia de su participación y se portarán bien. Entre más pequeños sean, es más el riesgo que puedan provocar algún disgusto.
También asegúrese de que sean niños tranquilos y hágales saber su importancia, ya que de esa forma se sentirán responsables y harán un buen papel en la ceremonia religiosa.
Los pajes pueden ir en diferentes posiciones. Usted decide cómo los quiere utilizar y cuál es la mejor opción para que ellos luzcan.