Los queques de boda hoy en día pueden ser tanto en colores claros, blancos, dorados y hasta llenos de colorido, todo se decide con el gusto de los novios y la orientación de un buen pastelero.
Los pasteleros también hacen gala de su ingenio y creatividad para presentar no sólo un delicioso manjar que los invitados no olvidarán por sus sabor, sino también por sus diseños. Algunos de ellos toman como referencia el color del vestido, el color que domine en las flores o en la mantelería.
Si desea que lleve flores frescas, que sean las mismas del estilo del resto de la decoración, pero no cometa el error de cubrir el pastel con ellas, ya que el queque en sí es lo principal, las flores simplemente darán armonía con el resto de la decoración.
Divino y elegante. Es la propuesta de Delikatessen La Granja que trabaja con la técnica del pastillaje para aparentar un acabado de porcelana en el pastel. La torta puede ser remojada en el licor que prefiera: Amareto, Baileys, Piña Colada o Kalúa y lleva relleno de leche condensada y nueces.