- Diputado Jarquín dice que Glencore pretendía seguir en el país, y García Casas, de Glencore, dice que “vender era lo mejor”
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El diputado socialcristiano y aliado político del Frente Sandinista, Agustín Jarquín Anaya, enfatizó que la recuperación por el estado de los activos de Petronic y la venta de las operaciones de DNP-Glencore a una empresa vinculada a la familia del Presidente de la República, Daniel Ortega, tienen que ser aclaradas debido a los claroscuros existentes en el proceso.
“Yo lo que creo es que debiera de aclararse todo esto e informarse, porque los activos de Petronic-Estado, que entendería yo que no están incluidos en esta supuesta operación, eso sí, para que los adquiera, aunque sea en arriendo otra instancia, necesita de la autorización de la Asamblea Nacional”, dijo el diputado vía telefónica.
El miércoles próximo, la Comisión de Infraestructura del parlamento se reunirá para discutir sobre la Ley de Hidrocarburos.
Jarquín Anaya, quien fue Contralor hasta el año 2000, prometió que durante ese encuentro promoverá un dictamen de la comisión para solicitar a Petronic un informe sobre cómo se dio todo este proceso.
Francisco López, tesorero del Frente Sandinista, es el presidente de Petronic y vicepresidente de Albanisa, columna vertebral del Grupo Alba.
Dado el esquema que ha tenido esta operación, Francisco López ha sido juez y parte en ésta, ya que es el presidente de Petronic, por lo que estaría a cargo de los activos recuperados a la Glencore. A la vez, como vicepresidente de Albanisa, estuvo al tanto de las compras (de combustible que ahora se hacen a Albanisa) y las inversiones que hizo Glencore durante la década que operó en el país.
PENSABAN SEGUIR
Jarquín confirmó que la compañía suiza Glencore-Distribuidora Nicaragüense de Petróleo (DNP) tenía previsto seguir operando en el país tras expirar en junio pasado el contrato de arriendo de los activos de la Empresa Nicaragüense de Petróleos (Petronic), que firmaron con el Gobierno de Nicaragua en 1999.
Jarquín Anaya era el titular de la Contraloría General de la República cuando el ente fiscalizador de los recursos del Estado declaró de nulidad este contrato de arrendamiento, por considerarlo lesivo para los intereses del Estado.
Sin embargo, el entonces Presidente y actual aliado político de la administración sandinista, Arnoldo Alemán, “bloqueó” las acciones de la Procuraduría General de la República, entonces dirigida por el hoy fiscal general Julio Centeno Gómez, debido a que el arrendamiento de Petronic fue dirigido por el entonces hombre de confianza del presidente Alemán, el Director General de Ingresos, Byron Jerez.
GLENCORE CONFIRMA VENTA, NADA MÁS
José García Casas, funcionario de Glencore y director ejecutivo de DNP, confirmó la venta de las operaciones de la transnacional suiza.
Añadió que la decisión fue tomada debido a que la oferta que les hicieron era la más conveniente para los intereses de esta compañía.
García Casas, quien se encuentra en México, no quiso referirse al monto pagado. Tampoco quiso decir el nombre de la empresa privada que adquirió las operaciones de la DNP-Glencore.
Investigaciones periodísticas de LA PRENSA descubrieron que el Grupo Alba, el holding (conglomerado de empresas) vinculado a la familia presidencial, adquirió las inversiones de DNP-Glencore por un monto que aún no ha sido precisado.
Este Diario reportó ayer que la esposa de Rafael Ortega Murillo, hijo mayor del presidente Daniel Ortega, Yadira Leets, estaría asumiendo las riendas de DNP, adquiridas por el Grupo Alba, lo que vincularía directamente a la familia presidencial a esta operación de compra. Sobre esta información, el presidente Ortega no se ha pronunciado.
“Lo que yo tenía conocimiento es que si no se lograba discutir o acordar la renovación del arriendo, no sé cuál fue la presión que hubo, pero yo entendía que Glencore se estaba preparando para separarse de eso (de la marca Petronic) y desarrollar una actividad ya propia, con sus equipos y sus instalaciones nuevas. Yo sabía que estaban en eso, incluso ya tenían preparada la nueva marca comercial con la cual iban a operar”, informó el diputado Jarquín
GLENCORE: ERA LO MEJOR
Escueto y reiterativo, José García negó que en la negociación se hubiesen dado chantajes judiciales o amenazas hacia su persona, como han citado versiones publicadas en el boletín Trinchera de la Noticia.
“La venta fue un proceso voluntario de Glencore, en el cual las presiones que hubieron son las normales y que se podrían esperar en cualquier negociación de este tipo. Yo estoy aquí (en México) viendo parte de la negociación”, aseguró.
¿Por qué si Glencore tenía planeado seguir operando en Nicaragua, decide vender todas sus operaciones?
“Porque era mejor opción vender que seguir operando, por muchas razones. Lo que pasa es que aunque ya se firmó el contrato, estamos todavía en un proceso de transición. Hay cosas que todavía yo no puedo decir, porque todavía no hemos acabado de entregar todo. Ahí le voy a pedir una disculpa, porque hay cosas que no voy a poderle decir. Este asunto salió a luz pública cuando todavía faltan varios detalles del acuerdo y se cerrará al ciento por ciento la negociación. Hay cosas delicadas que no puedo comentar”, respondió.
¿De cuánto fue el monto del acuerdo?
“No, pues imagínese, eso es lo que menos puedo dar a conocer”.
Aseguró que pretenden seguir operando en el mercado nicaragüense, pero que es algo que analizarán hasta que se cierre totalmente el acuerdo de venta.