- Sin control
Los incendios, que desde hace una semana consumen miles de hectáreas de bosques y han arrasado con medio centenar de viviendas, continuaban ayer avanzando sin control hacia Los Ángeles, a través de la densa vegetación de las montañas, dejando atrás una franja quemada que cubre unos 40 kilómetros de largo por 30 kilómetros de ancho. Pese al esfuerzo de cientos de bomberos, en los suburbios californianos apenas eran reconocibles los sitios donde hasta hace un par de días habían lujosas viviendas.