Los visitantes de centros comerciales ahora sólo llegan a ver los precios, según cuentan los comerciantes. (LA PRENSA/G. Canales)

Comerciantes “reacios” a la propuesta de reforma fiscal

Prevén que bajarían aún más las ya raquíticas ventas Entre empujones y jaloneos, cada día Carlos Reyes debe conseguir clientes. Él es copropietario de un tramo de juguetes en el Mercado Roberto Huembes, y para atrapar compradores muchas veces debe “rogarle” a la gente, según él mismo cuenta. El joven relata que este año las […]

  • Prevén que bajarían aún más las ya raquíticas ventas

Entre empujones y jaloneos, cada día Carlos Reyes debe conseguir clientes. Él es copropietario de un tramo de juguetes en el Mercado Roberto Huembes, y para atrapar compradores muchas veces debe “rogarle” a la gente, según él mismo cuenta.

El joven relata que este año las ventas están “malísimas”, en comparación con el año pasado, y ni hablar de comparaciones con las ventas de hace tres años.

A manera de ejemplo, comparte que todavía en 2006 juntaba unos dos mil córdobas diarios de la venta de juguetes. Esa cantidad fue cayendo en 2007 y 2008, y ahora reúne de 600 a 700 córdobas cada día.

Carlos no conoce mucho de la propuesta de reforma fiscal, pero al explicársele que implica la posibilidad de que pague un seis por ciento de impuestos sobre sus ingresos brutos, en vez de una cuota fija, como hasta ahora se hace, de inmediato se muestra en contra y reclama: “No tenemos capacidad para eso”.

A esa situación se le debe sumar que los asalariados que ganan más de 75 mil córdobas al año pagarían impuesto sobre la renta (IR) calculado sobre el salario bruto, reduciendo aún más sus ingresos y, por ende, su capacidad de compra.

“Los que vienen a comprar van a comprar menos. Estamos con las manos arriba, el comprador y el vendedor”, lamenta Carlos, mientras busca con la mirada un posible cliente.

El joven comerciante expresó su temor a que si se le cobra más impuestos a los asalariados, las ya escuálidas ventas podrían reducirse más, volviendo la crisis “insoportable”.

AUMENTARÍAN LOS PRECIOS

En igual situación se encuentra Lucía Silva, propietaria de un tramo de accesorios femeninos en el mismo mercado. Ella considera que una mayor carga fiscal se traduciría de inmediato en un alza en los precios.

“Los comerciantes pagamos impuestos por un producto desde la introducción, se paga al distribuidor, nosotros pagamos impuestos… los productos vienen con impuestos sobre impuestos”, explica la comerciante.

A eso, según dice, hay que sumarle el pago que hace a la municipalidad por el uso del tramo y el pago por el servicio de electricidad. “Eso también a nosotros nos limita el margen de ganancia”, agrega.

Wendy Tablada, responsable de la tienda de calzado Bata en el Centro Comercial Managua, concuerda con Silva. A su criterio, si aumentan los impuestos para los comerciantes, tendrían que subir los precios de sus productos.

“Habría menos clientes, porque la gente no va a querer dar más. Está malo el negocio ahorita, ahora imaginate que suban impuestos. La gente, si va a sacar menos pago, va a ahorrar lo más posible, un traje o un par de zapatos no son indispensables, priorizarían la comida”, afirma.

Cuando ella habla de que el “negocio está malo” se refiere a que el año pasado en esa tienda vendían de 12 a 14 pares de zapatos diarios. Ahora venden de seis a siete pares.

Karla Cuadra, responsable de la tienda Tinky Toys, en Plaza Inter, se muestra afligida con la propuesta de reforma fiscal porque teme los efectos.

Ella cuenta que a causa de la crisis económica, que ha provocado bajas ventas, han reducido personal en esa tienda y hasta los horarios de atención, por lo cual no quiere ni pensar qué otro tipo de medidas se tomarían ante una reforma así.

Aun el año pasado, cuenta, abrían la tienda de 10:00 de la mañana a ocho o nueve de la noche, pero ahora abren a las 11:00 y cierran a las siete en punto.

“NO ES RECAUDATORIA”

El presidente del Banco Central de Nicaragua, Antenor Rosales, insistió en que la reforma tributaria que está impulsando el Gobierno no tiene un fin recaudatorio, sino que pretende incorporar a todos los sectores a la tributación formal.

Aseguró que se trata de una concertación que está siendo discutida con los diferentes sectores (pero hasta ahora sólo lo están haciendo con el Cosep), y que está orientada a mejorar el sistema de recaudación y así garantizar un sistema que contribuya al financiamiento del presupuesto del próximo año.

(Colaboración de Luis Núñez).

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