(LA PRENSA/AFP /TIMOTHY A. CLARY/ARCHIVO)

Michael lloraba por su leche

Un cóctel de valium, lorazepán y midazolam combinado con propofol llevaba el biberón que el Rey del Pop tomaba antes de ir a dormir cada noche. Sólo con su leche podía vencer los demonios que le atormentaban [doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La cadena de televisión A&E aseguró la realización de un reality televisivo sobre el […]

  • Un cóctel de valium, lorazepán y midazolam combinado con propofol llevaba el biberón que el Rey del Pop tomaba antes de ir a dormir cada noche. Sólo con su leche podía vencer los demonios que le atormentaban
[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La cadena de televisión A&E aseguró la realización de un reality televisivo sobre el luto de la familia del Rey del Pop, titulado Jackson Family Dinasty.

Tito, Jermaine, Jackie y Marlon, ex integrantes junto con el autor de Thriller, de la banda Jackson 5, habían comenzado a grabar un documental sobre sus vidas antes del fallecimiento del cantante, el pasado 25 de junio, un suceso que alteró el plan inicial.

La serie mostraría a los hermanos lidiando con los asuntos relativos a la muerte del Rey del Pop y cómo eso había afectado sus vidas.

[/doap_box]

Tal y como si fuera un bebé, él necesitaba su leche antes de irse a la cama. Un insomnio severo atormentó los últimos días de vida de Michael Jackson, que ante la impotencia de conciliar el sueño suplicaba a su médico por un cóctel de valium, lorazepán y midazolam combinado con propofol.

El médico que está en la mira de la investigación por la muerte del Rey del Pop, el cardiólogo Conrad Murray, dijo que “Jackson estaba muy familiarizado con la droga y que se refería a ella como su ‘leche’”, dice la declaración del médico suscrita por el detective de la Policía de Los Ángeles.

La cronología de las últimas horas de Jackson resalta que, a sus 50 años, el músico vivía una realidad indeseable por cualquier mortal que envidiara su talento o sus millones y que entre sus últimas extravagancias estuvo dormirse con anestesia a domicilio: el propofol.

El cardiólogo Murray admitió a la Policía que llevaba seis semanas tratando el insomnio de Jackson, y empezó inyectando 50 miligramos de propofol para luego bajar la dosis hasta llegar a 25 miligramos.

Fue así como Murray el 25 de junio a la 1:30 de la madrugada, día de la muerte de Jackson, decidió darle valium, y como no le hizo efecto para dormir, media hora después le inyectó lorazepán. A las 3:00 de la madrugada seguía sin poder dormir, entonces le facilitó midazolam, pero estos sedantes no surtieron efecto en el músico.

PEDÍA MÁS LECHE

Cuando ya ni el valium, ni el lorazepán, ni el midalozam causaron efecto alguno, fue el propio Michael Jackson quien pidió que se le inyectase propofol. Esto fue a las 10:30 de la mañana.

Tras la inyección de propofol, Michael logró dormir y el médico se ausentó un momento para hacer unas llamadas telefónicas.

Cuando regresó a la habitación el cantante no estaba respirando, intentó reanimarlo, llamó a los paramédicos, fue trasladado al hospital de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y allí fue declarado muerto.

Murray había decidido descontinuar el suministro de propofol mezclado con otros sedantes, dos días antes de que Jackson colapsara en la mansión de Beverly Hills. Pero el día que murió, sus quejas ante no poder conciliar el sueño persuadieron al médico para volver a recurrir a esta sustancia.

Esto ha sido mal visto por colegas de Murray, quienes aseguran que ningún médico puede corresponder a los pedidos de un paciente drogadicto y menos darle propofol.

Aunque Murray reconoció ante la Policía haber administrado propofol, las autoridades no han encontrado evidencias de que el médico haya comprado, ordenado u obtenido la medicación haciendo uso de su licencia médica o su identificación de la Agencia Antidroga (DEA).

El cantante de Thriller cumplió el martes dos meses de fallecido y mientras tanto sus asuntos legales y las investigaciones en torno a su muerte siguen avanzando. El próximo 3 de septiembre su familia realizará finalmente su funeral en el cementerio Forest Lawn de Glendale, suburbio de Los Ángeles.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí