- Tenía 82 años, aún trabajaba y es reconocida como maestra de generaciones
CORRESPONSAL/ JINOTEGA
La educadora de generaciones, profesora Lucila Lanzas Aráuz, quien nació en Jinotega el 14 de diciembre de 1927, murió a las 7:00 a.m. de ayer, tras un sorpresivo infarto, cuando se disponía a asistir a su trabajo en la delegación departamental del Ministerio de Educación (Mined) de Jinotega.
A pesar de su edad (82 años) nunca dejó de trabajar y jamás pidió su jubilación. No tenía hijos. Ingresó al magisterio a los 14 años de edad, movida por la precaria situación económica de su familia.
Impartió clases en Sisle, de 1949 a 1955; de 1956 a 1968 en La Concordia y El Llano de La Cruz, regresando luego a impartir clases en la escuela Gabriela Mistral, de Jinotega, de 1969 a 1979.
De 1980 a 1991 impartió clases de matemáticas en el Instituto de Educación Secundaria Benjamín Zeledón y desde 1992 hasta el 18 de agosto del 2009 laboró en la delegación departamental del Ministerio de Educación (Mined), como técnica de preescolar y responsable del área de Educación Especial.
DE GRAN TRAYECTORIA
Maestra intachable, con una honradez que nadie cuestiona, fue la mayor tres hermanos; actualmente sólo su hermano Cristóbal está vivo.
“Formó parte de aquel prestigiado grupo de maestros del punto cuarto que certificó la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura”, dijo el profesor Tirso Zeas Chavarría, quien lamentó la muerte de su colega.
La profesora Margarita Torres, quien trabajó con la ilustre educadora en la escuela Alfredo Alegría, de El Llano, La Cruz, dijo que “Jinotega pierde una de las mejores y más capaces educadoras que conoció y compartió conocimientos”.