- CSE tarda entre uno y tres meses para emitir o reponer cédula, aunque dispone de C$58 millones para cedulación
Obtener un pasaporte en el país es más rápido que conseguir una cédula de identidad, a pesar de que ésta es un documento que todos los nicaragüenses que hayan cumplido los 16 años de edad deben portar y presentar para cualquier trámite ante una institución pública o privada, además de servirles para votar.
Desde principios de año, cuando el Consejo Supremo Electoral (CSE) reanudó los trámites de emisión y reposición de cédulas tras las elecciones municipales del 2008, estos procedimientos tardan uno o tres meses, respectivamente. Mientras obtener un pasaporte toma veintiún días y existe la posibilidad de gestionar un “trámite ágil” de cuarenta y ocho horas.
LA PRENSA visitó esta semana las oficinas de cedulación del Centro Cívico, en Managua, donde confirmó lo demorado de este proceso, supuestamente por falta de plástico.
Lo inexplicable es que este año el CSE dispone de más de 12 millones de córdobas para materiales y suministros de cedulación, que son diez millones más que el año pasado, cuando el trámite tomaba un promedio de diez a treinta días.
HORAS, DÍAS… Y MESES DE ESPERA SIN IDENTIFICACIÓN
La mayoría de las personas que salen de las oficinas de cedulación, instaladas en el Centro Cívico, de Managua, lo hacen sin su cédula de identidad. Hay entre ellas jóvenes que solicitan su documento por primera vez y otros que llegan ahí porque han perdido el suyo o éste está tan deteriorado que se lo rechazan en los bancos.
Sin embargo, ni los jóvenes que quieren su cédula para tramitar sus títulos de bachillerato ni aquellos que desean un documento presentable para sus diligencias recibirán pronto su documento, pues esta gestión que antes tardaba diez días, o treinta como máximo, ahora se ha extendido hasta uno o tres meses.
LA PRENSA buscó al vocero del CSE, Félix Navarrete, en la sede del Consejo en Las Palmas, donde él indicó a la recepcionista que lo esperáramos porque estaba “muy ocupado”, pero quince minutos después su asistente dijo que Navarrete no nos podía atender y que él nos llamaría.
Pero no llamó, ni respondió llamadas ni correos electrónicos. Mientras, en la Dirección de Cedulación dijeron que cualquier duda la “canalizáramos” a través de Navarrete.
A Isidro Adrián Sevilla, de Villa Reconciliación, no le sorprende ni molesta que el trámite para la renovación de su cédula vaya a tardar tres meses, porque dice que cuando llamó a la línea gratuita del Consejo Supremo Electoral (1800-1273) le dijeron que no había plástico para la fabricación de cédulas.
A otros no les dan razón ni tampoco preguntan por qué la demora, y a varios que este Diario acompañó en su trámite un funcionario sudado y huraño les respondía que la reposición tarda un mes “porque así es”.
Como le ocurrió a Giovanny Sánchez, que quiere registrar su cambio de domicilio de Diriamba a Managua, pero el trámite tomará tres meses. “El mes pasado —dice— se me había perdido la cédula antes de necesitar el cambio de domicilio y me repusieron la cédula en ocho días, ahora me dijeron que tres meses. Es mucho tiempo, pero ¿qué voy a hacer? Tampoco sé por qué demoran tanto”.
La supuesta excusa de que falta plástico no calza con las cifras registradas en los presupuesto generales de la República del 2008 y el 2009 (ver gráfico), según los cuales este año el CSE dispone de diez millones de córdobas más para materiales y suministros de cedulación.
Incluso, el CSE ha sido una de las instancias favorecidas con aumentos presupuestarios, a pesar de la crisis económica y el congelamiento de la cooperación internacional que el Gobierno ha argumentado para reducir dos veces el Presupuesto.
Es inexplicable, entonces, cómo el CSE no tendría plástico para cédulas, pero recibió un aumento de más de 5.8 millones de córdobas para telefonía celular, u otro aumento de 1.9 millones para mantenimiento y reparación de edificios, u otro más para aseo y fumigación.
Mientras, en el Centro Cívico el bullicio de los vendedores ambulantes y aquellos que ofrecen servicios de fotografía y fotocopia, junto con las caras cansadas de muchos que hacen fila por segunda o cuarta ocasión, componen el panorama cotidiano de las oficinas de cedulación, que ahora cesan a las 12:30 del día.