- Se la quitaron a la madre por presunto maltrato, la entregaron al supuesto padre y ahora nadie sabe donde está
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CORRESPONSAL/ RIVAS
Desde julio del año pasado Karla Marcela Duarte Espinoza, de 35 años, desconoce el paradero de su hija que ahora tiene 14 años, Franciny Paola Duarte, luego que la delegación del Ministerio de la Familia (Mifamilia) de Rivas decidiera quitársela por supuesto maltrato, y entregársela a su presunto padre biológico.
Según Duarte Espinoza, su hija nunca fue reconocida por su padre y mucho menos le ayudó en su manutención.
Explicó que lo sucedido con su hija es que al entrar a la Secundaria la directora del Instituto Nacional Rosendo López de Rivas le mandó una nota donde decía que la menor estaba faltando a clases y que había suspendido tres materias.
“Eso me preocupó y tomé cartas en el asunto y eso a mi hija no le gustó, pero nunca la golpeé, simplemente comencé a ejercer más control con sus amistades y a controlar sus salidas”, comentó la madre.
ANOMALÍAS
Mifamilia de Rivas despojó a Duarte Espinoza de la tutela de la menor, en marzo del 2008, cuando la pequeña tenía trece años y llegó a esa institución a quejarse que su madre le daba maltrato. Aunque la progenitora de la menor se quejó de la forma como Mifamilia de Rivas trabajó el caso.
“Nunca me presentaron un dictamen forense que mostrara que yo realmente había maltratado físicamente a mi hija, tampoco me dieron el dictamen psicológico que confirmara el supuesto maltrato, y lo peor fue que cuando tocó enviar a la niña a un hogar sustituto, no permitieron a mis familiares que se hicieran cargo y se la dieron a su supuesto padre”, dijo la madre.
La afectada indicó que siempre fue atendida por la licenciada Laura Solís, quien le dijo que “la niña ya tenía edad para decidir con quién se quedaba, y que ella había preferido estar con su padre”.
La desesperada madre en busca de no perder a su hija, presentó constancias de la Escuela José Antonio Ruiz de Popoyuapa, donde la niña estudió la Primaria y hace constar que sólo ella era la que asistía a las reuniones.
También llevó constancias del Centro de Salud donde llevaba a su hija para que recibiera el control de salud, y una constancia de su pediatra, pero ninguna de esas cartas le valieron a la mujer.
NIEGAN INFORMACIÓN
Karla Duarte Espinoza indicó que otro atropello que recibió de parte de Mifamilia fue que siempre le negaron información del paradero de su hija.
Mifamilia tampoco le avisó cuando la menor estuvo internada en el Hospital de Rivas por problemas renales. “Cuando reclamé, sólo me dijeron que la niña estuvo internada por ataque de nervios”.
La menor desaparecida es nacida en Puntarenas, Costa Rica, pero que ella se la trajo para Nicaragua cuando la niña tenía seis meses.