Rickey Henderson (izquierda) y Jim Rice ingresarán hoy al Salón de la Fama del Beisbol. (LA PRENSA/Jim McIsaac/Getty Images/AFP)

Hoy serán inmortalizados

Rickey Henderson y Jim Rice, juntos al Salón de la Fama Rickey Henderson sabía lo que se esperaba de él cada vez que bateaba. Y Jim Rice también. “De alguna forma iba a pegarle a la pelota para embasarme con el fin de robar esa base”, dijo Henderson. “Si me robaba esa base, había tenido […]

  • Rickey Henderson y Jim Rice, juntos al Salón de la Fama

Rickey Henderson sabía lo que se esperaba de él cada vez que bateaba. Y Jim Rice también.

“De alguna forma iba a pegarle a la pelota para embasarme con el fin de robar esa base”, dijo Henderson. “Si me robaba esa base, había tenido un buen día. Mi orgullo y alegría eran cruzar el plato”.

Por su parte, Rice dijo: “Créanme, no me pagaban para recibir bases por bolas. Me pagaban para intentar hacerle algún daño (al equipo contrario)”.

Los dos peloteros —Henderson, el arquetípico primer bate con una sonrisa contagiosa, y Rice, el consumado bateador de poder— infligieron más daño a sus rivales de lo que se esperaba de ellos, y serán debidamente reconocidos este domingo por los considerables logros en sus carreras cuando sean admitidos al Salón de la Fama.

Serán los primeros que ingresan cuya posición en el campo fue principalmente la de jardinero izquierdo desde que Carl Yastrzemski, de Boston, entró al Salón en 1989. “Cuando niño creces jugando beisbol, y realmente nunca sabes lo que puedes lograr”, dijo Henderson.

Miembro de nueve equipos durante su carrera de 25 años, logró más que la mayoría de los peloteros. Tiene el récord histórico de más bases robadas en una temporada (130) y en su carrera (1,406), de anotaciones (2,295) y de abrir un partido con un jonrón (81).

Henderson fue seleccionado por los Atléticos de Oakland en la cuarta ronda del draft de 1976. Tras destacarse en las Ligas Menores durante tres temporadas, debutó con Oakland en las Grandes Ligas a fines de junio de 1979.

Con su velocidad estableció el récord de robos de base en la Liga Americana en una temporada al registrar 100 apenas en su segundo año, uniéndose a Maury Wills y a Lou Brock como los únicos jugadores en la historia de las Mayores en robar 100 o más bases en una campaña.

Apenas el pelotero número 44 en ser elegido para ingresar al Salón de la Fama en el primer año en que ya podía ser sometido a votación, Henderson se retiró con 2,190 bases por bolas en su carrera (128 más que Babe Ruth), y aunque Barry Bonds ya ha superado ese total, Henderson aún tiene el récord de más pasaportes no intencionales con 2,129.

Por su parte, batear cuadrangulares era algo natural para Rice, que jugó toda su carrera con los Medias Rojas de Boston. Desempeñándose en una época en que las cifras ofensivas eran pálidas en comparación con las de las últimas dos décadas —la llamada era de los esteroides—, Rice bateó para .298 con 382 vuelacercas y 1.451 carreras producidas de 1974 a 1989.

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